“Padece” Jalisco censura y autocensura en medios

Gobierno del estado “compra” a empresas: Foro

El periodismo en el estado recibe subsidios por parte del gobierno de Aristóteles Sandoval, quien desembolsa dinero de la ciudadanía para mantener las apariencias dentro de su administración 

Por Rogelio Castro

En 14 meses, el gobierno de Aristóteles Sandoval Díaz ha gastado 360 millones de pesos para “lubricar” la buena voluntad de los medios de comunicación locales de prensa, radio y televisión, lo que compra voluntades e impide la crítica seria a las autoridades, criticaron periodistas/Foto: Francisco Tapia

En 14 meses, el gobierno de Aristóteles Sandoval Díaz ha gastado 360 millones de pesos para “lubricar” la buena voluntad de los medios de comunicación locales de prensa, radio y televisión, lo que compra voluntades e impide la crítica seria a las autoridades, criticaron periodistas/Foto: Francisco Tapia

Y cuando despertó, el dinosaurio había regresado. Esa es una reflexión o una pesadilla que ya no sabemos si vuelve o se había quedado allí, en la estación de la memoria. La vuelta del PRI al uso de los poderes fácticos en esa lógica que presumen los “nuevos políticos” en México, se vierte en la censura y el manejo de los distintos medios de comunicación de Jalisco.

Quienes se dedican a esta labor, saben que censura y autocensura son dos palaras clave para descubrir las condiciones del quehacer periodístico en la actualidad. Por un lado, se encuentra la inconveniencia de “unos” por no dejar que “la realidad” se publique y por el empeño en que permanezca a la sombra; por el otro lado, las malas condiciones laborales de quienes ejercen el periodismo, un salario mediocre y con incertidumbre laboral, a expensas del empresario y que para colmo, se resta en vocación.

Para el destacado comunicador Pedro Mellado, la censura actual radica en el compromiso comercial de las empresas comunicadoras con el gobierno del estado; el articulista indicó que en toda su carrera periodística jamás había presenciado tanto dinero gastado por un gobierno jalisciense en comprar publicidad a los medios como en el mandato de Aristóteles Sandoval. “Los controles a través del dinero, que se han establecido ahora que se restaura el ‘viejo’ régimen priísta, son verdaderamente sorprendentes”, explicó durante el Foro Periodismo en Jalisco: Censura y Autocensura, realizado el pasado lunes 10 de noviembre con la participación de cinco destacados más, del periodismo regional y nacional.

El analista dijo que la lógica de la “nueva” clase política en México en su relación poder-político-periodista está enfocada en la seducción del comunicador, pero al no poder atraerlos mediante lisonja el político intenta comprar al comunicador, situación que generalmente funciona debido a las precarias condiciones en que labora, “si el periodista no cae seducido, entonces luego van a tratar de comprarlo, y esta fórmula es la que más funciona en lo general”, pero advirtió que si los políticos o funcionarios públicos no logran seducir o comprar al informante, “prepárense porque van a venir por los periodistas y los van a destruir de la mejor manera que sea posible”.

El también colaborador del periódico Mural, dio a conocer que según una reciente publicación de la revista Proceso, en 14 meses de la organización de Aristóteles Sandoval Díaz, se gastaron 360 millones de pesos para “lubricar” la buena voluntad de los medios de comunicación locales de prensa, radio y televisión, por lo que reflexionó: “Pregúntense ustedes si con ese lubricante tan eficaz habrá medios de comunicación que quieran atreverse a hablar mal del gobierno en turno o a permitir que alguno de sus desbocados reporteros quisiera ejercer de manera ilusoria el derecho de libertad de expresión”.

A ello, habría que sumarle el tan mencionado “cuarto de guerra” con que cuenta la administración actual, en donde se fichan periodistas, y se reparten recursos por conceptos de publicidad para los distintos medios de comunicación y la censura y autocensura de los propios periodistas, explicó Perla Blas, integrante de la revista Zócalo y organizadora del evento.

Un ejemplo reciente de la censura en Jalisco, es el ex conductor de MVS Jalisco, Alberto Osorio, quien estuvo presente dentro de la mesa de los ponentes para coincidir en que el excesivo gasto en publicidad por parte del Estado a las empresas de comunicación masiva, es parte de una estrategia de censura, que provoca a su vez que los propios medios generen autocensura en los periodistas, generalmente por las condiciones de trabajo en la que mantienen a sus empleados.

El redactor de Proyecto Diez, dio lectura a algunos de los textos publicados por la revista Proceso a partir de su número 500 para evidenciar el desembolso del gobierno de “Aris” y en la que se exhiben a empresas como La Jornada, Reporte Índigo, Milenio Jalisco, El Informador y Crónica, como las más beneficiadas en cuanto a contratos de publicidad para la actual administración, razón por la cual a ningún otro medio de comunicación se le vio réplica de la información que se manejó dentro de ese número en particular. En dicho artículo se observa a Televisa y la empresa de Salinas Pliego, como las grandes beneficiarias del grupo de las televisoras, y en el ramo de la radiodifusión, a Fórmula y Grupo Imagen como las de mayores números comerciales contratados por el gobierno.

Por supuesto, Alberto Osorio no perdió ocasión para mencionar a MVS como la empresa radiofónica con menores números comerciales para el gobierno, por lo que declaró: “Espero que les vaya mejor, al menos a MVS, de lo contrario sí sería bueno, convocar a su gerente regional, a decirle cómo se debe vender el pellejo de un periodista, cuando menos para que sepa qué tanto puede costar, qué tanto puede cotizarse”, dando muestras del desatino que le causó haber salido de la empresa por razones de censura.

Otra de las participantes en este foro, fue Alejandra Guillén, quien rememoró su años de reportera en las pasadas contiendas electorales, para compartir que el control del Estado en los medios viene desde que Aristóteles Sandoval era alcalde, pues según mencionó el gasto del año previo a elecciones en el ayuntamiento tapatío “había sido casi el mismo de lo que había gastado Peña Nieto, es decir, un ayuntamiento había gastado prácticamente lo mismo, que era un estado; entonces, pues desde ahí se veía que estaban construyendo, no sólo la imagen de un candidato, sino que hemos estado construyendo una falsa realidad de lo que sucede en nuestro estado”.

La periodista ahondó en las malas condiciones laborales en que los comunicadores ejercen su trabajo, ya que actualmente realiza una investigación en el tema; aseguró que el quehacer periodístico ha mermado al grado de que ahora los periodistas han dejado de preguntar, y eso está permitiendo la soltura de los que gobiernan. Argumento al cual el periodista Darwin Romero se afilió, al considerar que hacer periodismo requiere de una pasión y un compromiso fuerte, debido a la contención de información de los gobiernos.

Sin embargo, el experto hizo énfasis en que quienes se dedican al medio tienen que preguntar “porque si en ese momento en que estamos ahí no preguntamos, perdemos nuestra oportunidad de que la gente sepa algo”, agregando que el periodista trabaja en pro de reproducir la verdad, como construcción de un bien público, al cual sólo tiene derecho la ciudadanía, por lo que solicitó afrontar la autocensura, independientemente de las condiciones de trabajo, del control de las autoridades y la propia empresa a la que representa.

Finalmente, Esperanza Romero señaló que el problema del periodismo es el incremento de empresarios dentro de la labor, que no tienen otra misión más que la de hacer dinero con él, mediante la explotación de aquellos a los que las universidades están educando. Situación que desencadena en el fenómeno de censura actual, pues a decir de la periodista, “estos mecanismos se han perfeccionado porque los medios pueden decirle al periodista experimentado no te necesito, no te quiero o me incomodas o no decirle nada, simplemente hasta te doy lo que la ley me corresponde, adiós, porque hay diez o 20 que están aquí, y que lo pueden hacer medianamente bien o quizá mejor pero que no les interesa ser críticos”.

De tal manera, se concluyó en que el periodismo en Jalisco padece del subsidio por parte del gobierno de Aristóteles Sandoval, quien a partir de contratos publicitarios y acuerdos extraordinarios con empresarios y líderes de opinión con dinero de la ciudadanía, ha mantenido las apariencias dentro de su actual administración.

Datos de acuerdo a la publicación de la revista Proceso

Televisa y TV Azteca se llevaron una cuarta parte de los 360 millones “invertidos” por el gobierno estatal entre 2013 y 2014. Televisa recibió 65 millones de pesos, de los cuales, seis millones de pesos fueron como patrocinio de Nuestra Belleza Jalisco; además, 31 millones de pesos a la empresa de Salinas Pliego, el contrato publicitario incluyó la posibilidad de repetir notas en los noticieros, para tratar de que se viera lo mejor que se pudiera el gobierno de Sandoval Díaz.

Entre las empresas de cable, el gobierno de Jalisco repartió 16 millones de pesos: Megacable se llevó seis millones 836 mil; Telecable, propiedad del ex alcalde de Zapopan, siete millones, la operadora multicable que opera en municipio del interior de este estado, dos millones de pesos; y en el mismo periodo, los repartos de contratos publicitarios entre los principales diarios, fue de cuatro a cinco millones para cada uno de ellos, hubo algunas excepciones en donde se fue hasta los diez millones, como el caso de “el periodismo independiente” de El Informador.

En el caso de los “pasquines”: Crítica, El Respetable, Tierra Fértil, Vallarta Opina y el Diario Regional de Zapotlán, adquirieron una inversión-compromiso por cantidades que oscilan entre uno y tres millones de pesos.

Mientras que en radio, la mayor beneficiaria fue Radio Fórmula (vinculada a familiares de Alberto Lamas, ex director de campaña de Aristóteles Sandoval) y Grupo Imagen, con ocho millones de pesos, mientras que Radiorama DK, Promomedios, W Radio y Mega Radio recibieron alrededor de cuatro millones de pesos.

También hubo anuncios para radiodifusoras como Planeta, la Zeta y Canal 14.1, con cerca de dos millones y medio de pesos, irónicamente, para anunciar una campaña de austeridad.

Publicado en: Pagina 24 Jalisco

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