Code permitió violación contra un menor en sus instalaciones

Padre exige justicia 

Por Rafael Hernández Guizar

Raúl Torres Pino, presunto entrenador cubano que habría permitido la agresión sexual en las instalciones del Code/Foto: Fabebook

Raúl Torres Pino, presunto entrenador cubano que habría permitido la agresión sexual en las instalciones del Code/Foto: Fabebook

Siete jóvenes ciclistas abusaron sexualmente de un menor de edad en al menos tres ocasiones con el consentimiento de su entrenador en el Consejo Estatal para el Fomento Deportivo y el Apoyo a la Juventud (Code).

“Fueron tres veces, dos con un cepillo de dientes y una con un palo de escoba”, relató un menor de edad que fue atacado brutalmente por sus compañeros, atletas de alto rendimiento que son internos en el Code como parte de su preparación para representar a nuestra entidad en competencias nacionales e internacionales.

“Era uno de esos días por la noche, no sé si fue por llevarse o no sé; estaba a punto de dormirme y llegaron siete compañeros, entre cinco me agarraron a la fuerza y los otros dos empezaron a cometer abuso sexual pues, fue con un cepillo de dientes y duró como cinco minutos, después de eso me tiraron al suelo, en el pasillo, me cubrieron la cara, me miaron, me pegaron, me dieron con llantas de la bicicleta y después de eso, me sacaron encuerado al patio, me dejaron ahí como por una hora, después abrieron la puerta y me dejaron pasar, me metí a bañar y me dormí. Al día siguiente le dije a mi entrenador que me habían golpeado y me dijo que era normal y que es cosa de chavos, que ahí yo no me daba a respetar, pero no le di tanta importancia porque sé que sí me doy a respetar, el entrenador no me hizo caso, no hizo su deber”, dijo.

–¿Cómo te hace sentir eso, que no te haya hecho caso?

–Pues uno se siente mal, agüitado pues porque tu entrenador no te hace caso y sabes que eres buen elemento para el ciclismo y que tu entrenador no te escuche y que le valga madre tu situación, se me hace un mal entrenador.

–¿Cómo estás ahora?

–Pues eso me lo hicieron en enero, ahorita pues me voy superando poco a poco, no le doy tanta importancia porque es algo que pasó y no volverá a pasar.

–¿Quién lo hizo?

–Mis compañeros, son siete, el más grande se llama Hiram Santiago, tiene 26 años; el otro se llama Edibaldo Maldonado, tiene 22; otro es Miguel Santana y tiene 19 años, otro es al que le decimos El Chilango, se llama Aldair, no sé su apellido y tiene 19 años; los otros dos son menores de edad, tienen 17 años, uno es Marco y el otro es José Ángel Sandoval.

–¿Intentaste pedir ayuda?

–Era en la madrugada y dormía con un desarmador, ese día se me olvidó el desarmador, pasó todo muy rápido, hay velador y un guardia pero se van con sus amigos al otro albergue, no había quién me ayudara.

–¿Sólo ocurrió esa vez?

–Fueron tres actos, dos con el cepillo de dientes y uno con el palo de una escoba, después sólo nos golpeaban, tengo los videos de cuando nos pegan a mí y a otro compañero. Intenté hablar con ellos para saber por qué me hicieron eso, yo qué les había hecho y me dijeron que fue nada más diversión, me quedé callado y sí, ya vi que era diversión, para ellos fue diversión, para mí no lo fue.

–¿Qué  pedirías a las autoridades?

–Pues que se haga justicia porque no se vale que hayan hecho esa situación conmigo, que me hayan violado, quisiera justicia contra ellos.

–¿Hay más personas en tu caso?

–Sí, hay un compañero que participó también y a él se lo hicieron como cinco veces, de hecho le dije que había que hacer algo con eso, que no lo podíamos dejar así y me dijo que no, que no íbamos a poder con ellos, que iban a decir que eran mentiras y no quería arruinar su carrera; hay otro compañero que se llama Samuel y que también pasó por eso, se salió a las 12 de la noche al nuevo albergue y fue a pedir ayuda y nadie le creyó, al día siguiente fue con la doctora, la encargada del albergue, ella habló con el entrenador pero a los días, cuando Samuel Regresó al Code por sus cosas, el entrenador lo corrió por haber chismeado, por haberlo dicho.

–¿Es decir que dentro del Code lo saben?

–El entrenador lo sabe.

El entrenador, Raúl Torres Pino, de origen cubano, guardó silencio pese a haber sido avisado de los abusos sexuales en contra de los jóvenes, y lejos de ayudarlos, de poner un freno y denunciarlos como dicta la misma Constitución mexicana, se convirtió en cómplice de las múltiples violaciones, lo que supone una pena de hasta 20 años de cárcel por la clasificación de este delito en el Código Penal del estado de Jalisco, además de ser sujeto a una extradición en caso de ser procedente una vez purgada su condena por violar su estatus migratorio.

Por su parte, Luis Gerardo Vela Morales, padre del menor, sentenció que es aberrante que se den este tipo de abusos dentro de una institución como el Code, lugar en el que esperaba que su hijo alcanzara un alto nivel atlético que le hiciera un digno representante de su estado de Jalisco en las competencias de ciclismo de ruta.

“Mi hijo sufrió un abuso sexual dentro del Code; él es un atleta. Pasó hace tres meses y mi hijo no me había dicho nada, sabía que había problemas entre sus compañeros pero pensé que era una forma de llevadera, un juego, pues, situaciones de chavos, pero hace cuatro días, mi hijo me dijo que fue víctima de abuso sexual por objetos, son atletas que están en el mismo dormitorio y esos son los que nos representan a nivel nacional y es una situación muy penosa”, dijo.

–¿Fueron entonces los compañeros de él los que le realizaron el ataque?

–Así es, mi hijo me indicó que  fue por la noche cuando lo agredieron y lo desnudaron, él quiso zafarse de eso y le fue imposible por la cantidad de personas, lo atacaron, lo abusaron ahí.

–¿Y en el Code qué le dijeron?

–Sólo hablé con su entrenador, con Raúl, su hermano es Anibal; le dije que había ese tipo de agresiones y me dio a entender  que era llevadera de ellos y cosas de la edad pero de ahí en adelante, no nos han dado resultado de ese movimiento; justificaron la actitud. No creo que se haya dado cuenta a menos que mi hijo me esté mintiendo que se haya dado cuenta de que lo intentaron abusar anteriormente, pero considero que hacía caso omiso.

–¿Qué es lo que le pide a las autoridades?

–Pues que actúen de inmediato y que como le digo a mi hijo, que no piense que su carrera o su ilusión de joven de ser atleta termina ahí, que se pueden arreglar las cosas, que se haga justicia, no es posible que hayan sido las cosas así como me las dice mi hijo, quiero que se actúe lo antes posible porque a veces uno duda de que la ley sea pronta.

–¿Cuál es el sentimiento de usted, un padre que se entera de esto?

–Pues muy triste; aunque me vean fuerte, por dentro estoy destrozado, es una forma como quiero darle el apoyo a mi hijo, es una situación que puede pasar, accidentes de la vida pero es en base a alguien que no tuvo conciencia, tengo ánimo de que él siga adelante.

Al momento, el caso se sigue ya en la Fiscalía General del Estado y la Comisión Estatal de Derechos Humanos, donde se investiga para determinar una sanción contra los responsables. Sin embargo, hay que decir que no se trata de declaraciones falsas, ya que los exámenes andrológicos dieron positivo y es el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses el que avaló las huellas físicas que dejó la agresión sexual.

Así pues, urge una respuesta de las autoridades ante los abusos reportados y las omisiones del entrenador y los titulares del Code y los albergues para atletas de alto rendimiento.

Publicado en: Pagina 24 Jalisco

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