Enfermos tienen que caminar en banquetas destrozadas

Por Rafael Hernández Guizar

En el entorno del nosocomio del IMSS hay varios obstáculos que representan un peligro para la sociedad, mayormente para los enfermos que salen del nosocomio, así como adultos mayores, y niños pequeños; sin embargo, a las autoridades no les interesa mejorar las condiciones/ Foto: Rafael Hernández Guízar

En el entorno del nosocomio del IMSS hay varios obstáculos que representan un peligro para la sociedad, mayormente para los enfermos que salen del nosocomio, así como adultos mayores, y niños pequeños; sin embargo, a las autoridades no les interesa mejorar las condiciones/ Foto: Rafael Hernández Guízar

En pésimas condiciones se encuentran muchas de las banquetas en los alrededores del hospital Ayala del Institu­to Mexicano del Seguro So­cial (IMSS), muy cercano al centro tapatío.

Desde agujeros en la banqueta, hasta la falta de tapas de registros y alcan­tarillas, además de costa­les de basura y escombro, varios desperfectos hacen peligroso caminar por esta zona, de acuerdo a vecinos y ciudadanos entrevistados ayer por Página 24.

“Pues claro que está peli­groso porque si uno va cami­nando y no se fija o sea cada uno cayendo y ahí pues sali­mos perjudicados, y ni modo que venga la autoridad a ayu­darnos, si está claro que ni les importa porque no caminan por aquí”, dijo el señor José Guadalupe Hernández, una persona que salía del hospital en mención.

“Aquí lo peor es que cuan­do va uno caminando, si sale ya de noche, muchas de las cosas no se ven, por ejemplo acá en la calle Independen­cia antes de llegar a Enrique Díaz de León hay un agujero en plena banqueta, el otro día que vine a una de las citas sa­lía tarde y si no es porque se fijó muchacho que iba delante de mí, yo creo que me hubie­ra caído y hasta me hubiera fracturado”.

Dimos un recorrido por la zona y encontramos que en efecto hay varios obstáculos que representan un peligro para la sociedad, mayormen­te para los enfermos que sa­len del nosocomio, así como adultos mayores, y niños pe­queños.

De igual manera vimos como por la calle Indepen­dencia hay varias raíces de árboles que han levantado las losas de la banqueta, lo cual hace más complicado cami­nar por la acera.

Incluso, hace tiempo, un integrante de esta casa edito­rial sufrió un accidente según lo reportamos, luego de tro­pezar en una de las banque­tas y caer a la alcantarilla que estaba rota, sufriendo graves daños en la pierna y rodilla.