Se paralizó la zona conurbada
No obstante hubo quienes acudieron a sus puestos de trabajo, porque tienen que llevar el pan a la mesa, o porque los patrones no las dejaron
Por Rafael Hernández Guízar

En oficinas de gobierno y algunas empresas muchas mujeres no llegaron a trabajar; en los Hospitales Civiles todas las trabajadoras vistieron de morado y pararon una hora; en muchas escuelas laboraron sin maestras y sin alumnas/Foto:
Cuartoscuro
Aunque ayer se convocó al paro feminista a escala nacional, en dependencias de gobierno sí laboraron algunas mujeres.
Fue el caso del Ayuntamiento de Guadalajara y del gobierno del estado, donde algunas mujeres sobre todo de áreas operativas, decidieron trabajar ayer para no menoscabar la prestación de los servicios.
Fue el caso de una mujer policía que resguardaba una de las puertas laterales del Palacio de Gobierno.
“No pues la verdad es que el trabajo es muy sencillo, y pues es mi trabajo y quiero hacerlo”, dijo la elemento de la policía estatal, quien indicó que no compartía la ideología de abandonar funciones.
Y aunque las calles del centro tapatío lucían prácticamente sin mujeres, si había quienes seguían con sus actividades.
Nancy, una promotora de cigarros, dijo en entrevista con este reportero que no estaba de acuerdo con dejar de laborar; incluso fue más allá y resaltó que para ella no es necesario este tipo de convocatorias, sino más bien que en verdad se garantice piso parejo para todos.
“No la verdad no me interesa, yo no creo en ese movimiento. No voy a dejar de trabajar porque dicen que hay que dejar de trabajar, a mí eso lo que me beneficia y así es como voy a poder llevarle comida a mi familia”, sostuvo.
En tanto que una mujer que pasaba a toda prisa, comentó que para ella la cosa era simple: si dejaba de trabajar no comía.
“Quién dijo que teníamos que dejar de trabajar. A mí nada más que me digan cómo le hago para que el día que no trabaje tenga que comer, yo y mis hijos, porque sí soy casada y tengo marido, y entre los dos mantenemos la casa, entonces si yo falto a trabajar ya no salen las cosas, y no se me hace correcto hacer que todos pasen por algo así por unirme a una protesta”.
Incluso en la recaudadora número uno, la cual se encuentra a un costado de Palacio de Gobierno, y que pertenece a la Secretaría de la Hacienda Pública, apreciamos que la mayoría de las cajeras son mujeres y no faltaron a trabajar.
Sin embargo en la ciudad sí se resintió la falta de mujeres, sobre todo se reflejó en una disminución rotunda en el tráfico, pues en las escuelas, las maestras se unieron al paro, y con esto los niños no tuvieron clase, al menos no en muchas de las instituciones públicas.
En otras partes, sólo hubo hombres
En el expendio de café sólo hay hombres, sus compañeras se han unido al paro nacional y ellos se tienen que encargar de atender a todos los clientes; pero no es el único punto de Guadalajara en donde se nota la ausencia de mujeres, varios comercios son atendidos sólo por hombres o de plano están cerrados.
En oficinas de gobierno y algunas empresas muchas mujeres no llegaron a trabajar; en los Hospitales Civiles todas las trabajadoras vistieron de morado y pararon una hora; en muchas escuelas laboraron sin maestras y sin alumnas.
Por la calle Pedro Moreno, desde 16 de Septiembre hasta la Calzada Independencia, la mayoría de los comercios están abiertos, son zapaterías, joyerías y tiendas de vestidos para novias que atienden mujeres, en muy pocos hay varones tras los mostradores y unos cuantos no levantaron la cortina.
“Los patrones no nos dieron permiso de faltar”, dice una de las mujeres en esta zona de la ciudad, y aunque dice estar de acuerdo con el paro, prefirió no tener problemas en su trabajo. (Con información de Agencias)
