Hay ley, pero es letra muerta: Especialista

En la actualidad, la zona metropolitana carece de un tratamiento adecuado a cierto tipo desechos que son peligrosos para el medio ambiente y la salud, lamentó la maestra María Azucena Arellano Avelar, del CUTonalá de la UdeG/Foto: Cortesía

En la actualidad, la zona metropolitana carece de un tratamiento adecuado a cierto tipo desechos que son peligrosos para el medio ambiente y la salud, lamentó la maestra María Azucena Arellano Avelar, del CUTonalá de la UdeG/Foto: Cortesía

El Área Metropolitana de Guadalajara tiene 40 años de atraso en el procesamiento y disposición de residuos só­lidos pues no hay un trata­miento adecuado a cierto tipo desechos que son peligrosos para el medio ambiente y la salud, dijo la maestra María Azucena Arellano Avelar, del Centro Universitario de To­nalá (CUTonalá), de la Uni­versidad de Guadalajara.

Afirmó que artículos como pilas, celulares, electrónicos y residuos peligrosos o bioló­gicos no tienen el tratamien­to particular que requieren, pues aunque existen normas y reglamentos para garantizar que sus componentes no da­ñen el medio ambiente, en la práctica estas no se siguen al pie de la letra.

“Tenemos legisladores que han establecidos normas y leyes específicas, tenemos normas hasta por debajo de la lengua, el problema es que no se aplican, que no se san­cionan y ese es el gran proble­ma”, dijo durante una confe­rencia en el ciclo “Charlemos de Ciencia y Tecnología”, del Centro Universitario de Cien­cias Exactas e Ingenierías, que busca acercar a los jóve­nes con profesores que reali­zan investigación en distintas disciplinas.

En la conferencia “Proble­mas emergentes en Jalisco y residuos de manejo especial”, recordó que Guadalajara gene­ra cerca de dos mil toneladas de basura al día; Zapopan produce mil 500; Tlajomulco genera 700 toneladas, y Tlaquepaque 500 toneladas cada día.

Puso como ejemplo la cam­paña de sustitución de televi­siones analógicas por digitales en la que las familias se deshi­cieron de este tipo de aparatos, pero que las autoridades no dieron un seguimiento de su disposición final.

“No se le dio el seguimien­to adecuado, las autoridades correspondientes no han sa­bido dar respuesta y muchos están en los basureros, el pro­blema es que muchos de sus componentes son metales pe­sados tóxicos y nocivos para el medio ambiente y el ser hu­mano. Esos componentes es­tán ahí, van a reaccionar con el ambiente, se van a liberar y van a contaminar hasta los mantos freáticos además de que se pueden volatilizar y nosotros los podemos respi­rar”, señaló.

Durante la conferencia, el estudiante del CUTonalá, José Carlos Orozco Álvarez, dio a conocer la propuesta de manejo que hicieron a las em­presas ladrilleras para mejorar sus procesos y evitar que emi­tan tantos contaminantes al medio ambiente provenientes de los hornos que son prendi­dos con leña, basura, anima­les muertos y desechos que pueden ser dañinos.

Señaló que gracias a esta intervención, estas empre­sas han buscado cambiar sus tecnologías para fabricar los ladrillos además de tener me­jores procesos de producción de estos materiales y mayores ganancias.