Cartas a Página 24

Más de 200 mil catalanes se reunieron con sus tres diputados del Parlamento Europeo; la reunión fue en terreno francés porque España amenazó con represión si los funcionarios pisaban suelo ibérico/Fotos: Cortesía
Señor director:
El domingo 29 de febrero se celebró una concentración en la ciudad catalana de Perpinyà, dentro de Francia, en la que 200 mil catalanes se reencontraron con Puigdemont, Comín y Ponsatí, los diputados catalanes en el Parlamento Europeo que viven exiliados en Bélgica y Reino Unido.
Se tuvo que hacer en territorio francés porque, a pesar de que gozan de inmunidad en la UE, España ya había amenazado que si entraban en su territorio, los arrestaría.
Son acusados de haber organizado un referéndum de autodeterminación donde más de dos millones de catalanes votaron si estaban a favor de una República Catalana independiente del Reino de España.
Esto sucedió después de más de diez años de manifestaciones multitudinarias, tiempo en el que España se había negado a dialogar. Finalmente, en 2017, el gobierno catalán decidió organizar este referéndum para presionar a España, pero la respuesta fue enviar 10 mil policías a pegar a los votantes.
A partir de aquí, se ha roto totalmente la confianza con España, más aún cuando esta sigue reprimiendo, con la policía y los jueces, para intentar que los catalanes se sometan. Ahora el nuevo gobierno español (igualmente represor hasta el momento) necesita los votos catalanes en el Parlamento español y ha aceptado una mesa de negociación.
Pero como para la banda catalana ya sólo se puede aceptar un referéndum donde sea la sociedad la que decida y una amnistía para los presos y represaliados, y el gobierno español ya adelanta que nunca lo aceptará, la negociación no prosperará y volveremos al mismo punto: represión española o salida democrática con un referéndum.
De momento, la concentración multitudinaria en Perpinyà deja bien claro que la sociedad catalana continúa determinada a no dejarse someter.
Atentamente
Jordi Oriola Folch
