La corporación es una mafia, acusa víctima de tortura

Si a mí que soy abogado me hicieron esto, qué no harán con los ciudadanos “normales”, criticó una persona que se metió en  problemas con la justicia… por denunciar irregularidades en la instancia procuradora de justica de Jalisco

Por Rafael Hernández Guízar

Javier Becerra Ramos, litigante que encontró violaciones a un debido proceso en Zapotlanejo, fue levantado y torturado por policías de la fiscalía, “para darle una lección”, esto a petición de la ministerio público que se vería afectada/Foto: Francisco Tapia

Javier Becerra Ramos, litigante que encontró violaciones a un debido proceso en Zapotlanejo, fue levantado y torturado por policías de la fiscalía, “para darle una lección”, esto a petición de la ministerio público que se vería afectada/Foto: Francisco Tapia

Un ciudadano presentó una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Huma­nos Jalisco (CEDHJ) por ha­ber sufrido tortura, dijo que lo llevaron a una “casa de segu­ridad”, lo golpearon, asfixia­ron y amenazaron de muerte.

Se trata del abogado Ja­vier Becerra Ramos, quien señaló en entrevista con Página 24 que el inci­dente lo vivió el pasado sá­bado 22 de febrero, luego de su trabajo como litigante en donde atacaba una car­peta de investigación en el municipio de Zapotlanejo, en la que presuntamente ha­bría violaciones al debido proceso.

“Al día siguiente tuvimos esas pequeñas diferencias, un vehículo que era de mi pro­piedad me lo reportan roba­do, obviamente me detienen y empieza el calvario en la coordinación de detenidos, primero me comunicaron, me torturaron, y la consigna era porque pidió el favor la minis­terio público de Zapotlanejo a la coordinación de detenidos para que me perjudicaron a como diera lugar para poder mandarme al reclusorio”.

Al verse en este problema, el agraviado ciudadano recu­rrió a un juicio de amparo, con lo que logró su libertad.

“Obviamente se tuvo que mover toda la maquinaria fe­deral para contrarrestar toda la represalia que había, porque estando ahí te das cuenta de que en la fiscalía por parte de sus funcionarios, te fabrican delitos, ahí fabrican culpables o inocentes, y esto porque tienen todo, no hay control, es una mafia dentro de la cor­poración. Te das cuenta que se utilizan las madrinas, la incomunicación, casas de se­guridad, pero las casas de se­guridad no de la delincuencia organizada, de la propia fisca­lía“, agregó.

–¿A usted lo llevaron a una de esas casas?

–Así es, con incomunica­ción hasta que se pudo mover el amparo.

–¿Para qué lo llevaron?

–Pues para torturarme. Para darme una lección. Te ponen una bolsa de plástico en la cabeza, te golpean, te su­mergen a un tambo con agua, y está desatado esto. Lo curio­so de estos casos es que es el mismo personal que tuvo la irregularidad con el futbolista que está detenido, es del do­minio público todas las irre­gularidades que hubo en esos casos, es el mismo personal que tiene el caso de la compa­ñera abogada que lamentable­mente perdió las piernas.

–¿Como fueron esas ame­nazas?

–Pues me dijeron que esta era una lección por haber tra­tado de denunciar irregulari­dades de una compañera de ellos, de un agente del minis­terio público. Esta situación está muy delicada, porque te das cuenta de que la misma fiscalía, se supone que allá es especializada de robo de ve­hículos, de negocio, pero es tanto el negocio de que tienen dinero, que las propias áreas de la fiscalía se molestan con este personal porque ellos hasta en todos los negocios, en este caso mi vehículo que me decían que era robado, en primer lugar dicen que se lo llevaron de estar estaciona­do, y es mentira porque el vehículo se prende con una llave con chip, y segundo, el reporte del 911 nunca fue ratificado, se ve muy mane­jado, y si a uno como aboga­do le hacen todo eso, qué le podrán hacer un ciudadano común.

Javier Becerra Ramos fue más allá, y dijo que incluso al momento de la detención no sólo ignora­ron sus argumentos cuando trataba de demostrar con documentos oficiales que el carro era suyo, sino que además los mismos policías que lo arrestaron, se repar­tieron sus pertenencias.

“Ya cuando te detienen, lo primero que hacen es pedirte tu cartera, que saques la car­tera, te quitan el dinero, y de­lante de uno las pertenencias que traes en el vehículo las desaparecen, traía una chama­rra y se la puso un elemento, hasta el cambio en monedas que traía yo se lo quedaron, es un calvario, y a la salida ni siquiera dijeron ‘usted discul­pe’, como antes, ahora la con­signa es ‘sígale y al rato no se la fiamos’, es muy lamentable que exista esto”.

Por ello, no sólo interpuso la queja en la Comisión Esta­tal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) que presun­tamente sería investigada por el mismo director Alfonso Hernández Barrón, sino tam­bién juicio de amparo y una denuncia ante la misma fisca­lía por los delitos que se con­sideren oportunos.