Regidora de Cihuatlán denunció corruptelas de alcalde y secretario general; casi la matan a ella y a su familia

Más de un año de calvario ha sufrido la miembro del cabildo, todo por la violencia ejercida en su contra por funcionarios municipales –dijo– vinculados al crimen organizado Sienta un precedente, al ser la primera demanda ganada por violencia política en razón de género

Por Gloria Reza M.

“Lo malo es que se los advertí, lo canté antes de tiempo, les dije también del nombramiento del secretario general, que era ilegal”; dijo María Guadalupe Becerra, regidora independiente de Cihuatlán, sobre lo que pasaba en el ayuntamiento. Pero la única respuesta que obtuvo, fue un ‘levantón” a su abogado para “mandarme un mensaje”, mientras que a su familia la amenazaron y despojaron de sus bienes/Foto: Tomada de Twitter

“Lo malo es que se los advertí, lo canté antes de tiempo, les dije también del nombramiento del secretario general, que era ilegal”; dijo María Guadalupe Becerra, regidora independiente de Cihuatlán, sobre lo que pasaba en el ayuntamiento. Pero la única respuesta que obtuvo, fue un ‘levantón” a su abogado para “mandarme un mensaje”, mientras que a su familia la amenazaron y despojaron de sus bienes/Foto: Tomada de Twitter

(apro).- La regidora inde­pendiente de Cihuatlán, Ma­ría Guadalupe Becerra Barra­gán, dio a conocer que ganó una demanda por violencia política en razón de género. Se trata de una “sentencia con un precedente histórico” por ser la primera en el país, destacó la funcionaria.

Becerra recibió amenazas de muerte, supuestamente del crimen organizado, des­pués de que el 29 de octubre de 2018, durante una sesión de Cabildo, denunció que el alcalde de Cihuatlán y su secretario general, Fernando Martínez Guerrero y Fernan­do Medina Flores, respecti­vamente, aprobaron compras sin la licitación correspon­diente y a sobreprecio.

Además, la regidora so­licitó ante el Tribunal Admi­nistrativo del Estado que se anularan todos los acuerdos a partir de los cuales se designó a Medina Flores como encar­gado de Hacienda y del Ór­gano de Control Interno del municipio.|

En noviembre de 2018, Guadalupe Becerra refirió que familiares del secretario general, presuntamente inte­grantes del crimen organiza­do, le advirtieron que tenía 24 horas para dejar su cargo y salir del municipio, de lo con­trario la matarían junto con su familia.

De acuerdo con la funcio­naria, el familiar de Medina Flores es Raúl Flores Her­nández, ‘El Tío’, a quien el Departamento del Tesoro de Estados Unidos acusó –en agosto de 2017– de lavar di­nero a través de diferentes personajes, entre ellos el can­tante Julión Álvarez y el ex futbolista Rafael Márquez.

El 22 de marzo pasado, la regidora independiente interpuso ante el Tribunal Electoral del Estado de Ja­lisco (TEEJ) una demanda (expediente JDC007/2019) de juicio de protección de los derechos político-electorales, por los malos manejos del alcalde de Cihuatlán y de su secretario general, quienes le retuvieron su pago de nómi­na, y por las intimidaciones y amenazas de muerte que recibió.

El 26 de abril el TEEJ dio un revés a la regidora, con el argumento de que no se acre­ditaba la violencia política en razón de género.

La afectada impugnó la decisión ante la Sala Regio­nal Guadalajara del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), donde se admitió su demanda bajo el expediente SG-JDC- 140/2019.

El 15 de mayo la Sala Regional emitió un acuerdo para que autoridades locales y federales otorgaran medi­das de protección a Guadalu­pe Becerra.

A final de ese mismo mes, la Sala Regional Guadalajara resolvió que el gobernador Enrique Alfaro; su secretario de Gobierno, Enrique Ibarra; el fiscal del estado, Gerardo Solís, así como la Subsecre­taría de Derechos Humanos y la Unidad para la Defensa de los Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, debían realizar “actos jurídi­cos y materiales” para que la regidora se reincorporara a su cargo y se garantizara su segu­ridad y la de sus familiares.

En tanto, a las fiscalías Especializada para la Aten­ción de Delitos Electorales, Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas, y la ge­neral del estado, les requirió investigar y sancionar al mu­nícipe y su secretario, puesto que se “han configurado actos constitutivos de violencia po­lítica basada en elementos de género”.

En lo que corresponde al ayuntamiento, le ordenó pa­gar sueldos y prestaciones atrasadas a la regidora, a par­tir de la segunda quincena de noviembre.

Ante la negativa de las autoridades estatales y muni­cipales de acatar la sentencia, la Sala Regional ha emitido –en un periodo de ocho me­ses– otros tres acuerdos para apercibirlos y conminarlos, pero la reticencia continúa, según la regidora.

Teme por su vida

Con pruebas en mano, en la sesión de cabildo que se realizó en octubre pasado, la regidora reclamó que se estaban adqui­riendo productos a sobreprecio hasta por 600 mil pesos.

“Lo malo es que se los ad­vertí, lo canté antes de tiempo, les dije también del nombra­miento del secretario general, que era ilegal”. Como res­puesta, subrayó, ‘levantaron’ a su abogado para “mandarme un mensaje”, mientras que a su familia la amenazaron y despojaron de sus bienes.

La regidora, quien debió salir de Jalisco por temor a que la maten, cuenta con se­guridad proporcionada por la federación.

La mujer identificó a dos personas que se presenta­ron armadas a su domicilio, de quienes dio los datos a la Fiscalía para detenerlos, pero –lamentó– siguen libres en Ci­huatlán por la negativa de las autoridades a actuar.