
José Luis Acosta, el director del organismo de la cuenca Lerma-Santiago-Pacífico, no pudo siquiera describir uno solo de los programas que supuestamente el gobierno federal tiene para el combate a la contaminación del río Santiago
Sin estrategia aparente, se mostró ayer la Conagua para atender la contaminación del río Santiago.
José Luis Acosta, el director del organismo de la cuenca Lerma-Santiago-Pacífico, en entrevista no pudo siquiera describir uno solo de los programas que supuestamente el gobierno federal tiene para el combate a la contaminación de este cuerpo de agua.
El funcionario señaló que la contaminación del río viene de muchos años atrás, evadiendo así la responsabilidad de su encargo para dar solución al problema; dijo que la responsabilidad directa es de los municipios.
Trató en sus declaraciones de hacer énfasis en que la Constitución obliga a los ayuntamientos a tratar las aguas, sin embargo, en torno a la solidaridad que obliga también la Carta Magna a la Federación, y concretamente a la dependencia en la que él labora, prefirió no abundar.
Dijo que son ocho mil millones de pesos los que se requieren para el saneamiento de la cuenta, por lo cual indicó que difícilmente podrían lograr los resultados proyectados.
Nuevamente fue cuestionado sobre la responsabilidad de la Conagua para hacer las inspecciones necesarias y evitar que las empresas pierdan sus aguas sin tratar. Tampoco contestó.
Ante los cuestionamientos de los reporteros ahí presentes, el funcionario no daba respuestas claras, es más, se comprometió a dar un entrevista en la que si tuvieran los datos a la mano.
Pese a que existen estudios realizados por especialistas de la Universidad de Guadalajara en donde se comprueba la relación entre miles de fallecimientos y la contaminación del río Santiago, el funcionario dijo que son diversos los motivos por los cuales la gente pierde la vida, es más, dijo que hay otros actores -en los que no precisó, abundó, ni mostró pruebas- que ocasionan los decesos.
