Diputados intentan inhibir “crímenes de odio” en Jalisco

El agravante se comprobará cuando el criminal haya expresado en redes sociales o algún medio de difusión, el repudio, rechazo, desprecio o intolerancia contra alguno de los colectivos al que pertenezca la víctima, entre otra situaciones

Por Elizabeth Ríos Chavarría

Mariana Fernández Ramírez, diputada del PRI impulsora de la propuesta que se aprobó en pleno del Congreso por unanimidad, detalló que las sanciones por estos crímenes irán de 20 hasta los 40 años de prisión, porque es urgente “desterrar este tipo de conductas”/Foto: Archivo Página 24

Mariana Fernández Ramírez, diputada del PRI impulsora de la propuesta que se aprobó en pleno del Congreso por unanimidad, detalló que las sanciones por estos crímenes irán de 20 hasta los 40 años de prisión, porque es urgente “desterrar este tipo de conductas”/Foto: Archivo Página 24

Diputados locales aproba­ron reformas al Código Penal de Jalisco para aumentar las penas por aquellos asesinatos motivados por el odio a una persona por su orientación sexual, origen étnico, religión que profesa o por tener algu­na discapacidad.

La propuesta la impulsó la diputada del PRI, Mariana Fernández Ramírez, se apro­bó en pleno por unanimidad, y las sanciones por estos crí­menes irán de 20 hasta los 40 años de prisión.

Hasta antes de estas re­formas las penas estableci­das iban de 12 a 18 años de cárcel en cuanto a homicidio se trata. Respecto al delito de lesiones se aumentará en un cincuenta por ciento más la pena establecida, además, se incluyó el término de “colec­tivos vulnerabilizables” para denominar a los grupos cuya situación se les dificulta el re­conocimiento de sus derechos humanos.

“Es importante que juntos desterremos estas conduc­tas que nos lastiman mucho como sociedad. Vivimos una época muy complicada, la polarización de nuestras ideas nos está llevando a violen­tar, física y emocionalmente, a las mujeres y hombres que no son o piensan como noso­tros”, expresó la tricolor poco antes de que se aprobara.

Resaltó que México ocu­pa el segundo lugar mundial en crímenes de odio, mien­tras que Jalisco se ubica en el cuarto sitio a escala nacional, por lo que este tipo de refor­mas vendrán a reforzar más las acciones para proteger a sectores vulnerables.

“El rencor que sentimos es tan grande, que tan sólo sie­te personas al mes mueren en México por ser diferentes. Es el primer paso para cambiar esta realidad, para que la es­peranza pueda renacer”.

Para que estos delitos sean sancionados, el agra­vante de odio se comprobará cuando el criminal o sujeto activo del delito se hubiera expresado de manera per­sonal, en redes sociales o algún medio de difusión, el repudio, rechazo, desprecio o intolerancia contra alguno de los colectivos vulnerables al que pertenezca la víctima, o bien, cuando existan ante­cedentes de datos previos al hecho delictivo que indiquen que hubo amenazas o caso contra la víctima.

Las reformas entrarán en vigor al día siguiente de su publicación en el Periódico Oficial del Estado de Jalisco.