En el proceso están destruyendo a mi hijo: Víctima de juzgados

Una mujer denunció que en el juzgado de Chapala su antigua pareja tiene comprado al juez y a varios funcionarios, pues su caso no prospera y han sido parciales hacia el hombre

Por Rafael Hernández Guízar

Pese a que trató siempre de velar por el bienestar de su hijo, Catalina fue acusada con mentiras ante el DIF de Chapala, donde dijeron que era “incapaz” de tener al niño bajo su cuidado pues se argumentaba en la denuncia que maltrataba al menor, lo cual es falso/Foto: Rafael Hernández Guízar

Pese a que trató siempre de velar por el bienestar de su hijo, Catalina fue acusada con mentiras ante el DIF de Chapala, donde dijeron que era “incapaz” de tener al niño bajo su cuidado pues se argumentaba en la denuncia que maltrataba al menor, lo cual es falso/Foto: Rafael Hernández Guízar

Una ciudadana denunció ayer un posible acto de corrupción en el juzgado de Chapala, pues la balanza se ha cargado en favor de su todavía cónyuge sin que le asista la razón.

Desesperada por sentirse en estado de indefensión, María Catalina Inzunza Moya, acudió a Página 24 para clamar por ayuda al Supremo Tribunal de Justicia de Jalisco, pues el caso presenta varias arbitrariedades que le han costado no sólo dinero sino su salud misma y la de su menor hijo.

Y es que el juez de aquella localidad otorgó incluso la custodia de forma temporal y luego exigiendo convivencia a una persona que no pudo siquiera acreditar su relación con el menor en cuestión, es decir, que no es legalmente su padre.

“Tengo un proceso por una demanda de divorcio, es en Chapala, y ha durado casi siete años y no se ha dictado una sentencia de divorcio en donde ha sido muy largo y complicado y yo terminé en una total indefensión porque no se acepta a mi abogado como tal, no se le aceptan las promociones para que pueda defenderme, yo no tengo abogado, no puedo nombrarlo”, dijo.

–¿Y usted ha tratado de hablar con el juez?

–Directamente no porque cuando me he presentado no me atienden, no querían dar ni el expediente. Tuve muchos problemas, tuve que dar muchas vueltas para que me lo prestaran y cuando después de mucho lo tuve me di cuenta de que no estaba completo, porque flotaban varias partes cuando me lo prestaron. Me lo negaba siempre y a tanta insistencia un día me lo prestaron pero incompleto.

–¿Usted está acusando que hay parcialidad?

–Sí claro.

–¿Es contra alguien en específico?

–Sí, contra el juez.

–¿Y esto cómo la hace sentir?

–Pues muy impotente, muy vulnerable porque no sé de qué manera o por qué hay parcialidad en este caso, pero yo soy una persona común como cualquiera, y lo mínimo que espero es que se hagan las cosas correctamente.

Hace casi 10 años, Catalina contrajo nupcias con su todavía esposo y cambiaron su domicilio al estado de Texas, en Estados Unidos.

Allá nació su hijo que tuvo que ser registrado sin padre, pues este –según el dicho de la quejosa–  se negó a reconocerlo. Tuvieron que regresar a territorio nacional por una demanda legal en la que se vio inmiscuido el esposo y ya una vez en México, él tampoco quiso reconocer la paternidad.

Lugo, tras una serie de discusiones, fue advertida de que no sólo entrarían a un proceso de divorcio, sino que se llevaría al menor, el que no cuenta con el apellido del padre.

“El niño tiene ocho años y hasta el momento no lleva el apellido del papá porque se negó desde un principio a incluirle su apellido. El niño está conmigo, está mejor pero estuvo separado de mí durante seis meses por una denuncia hecha por el papá en el DIF de Chapala, y eran puras mentiras; por eso el niños está emocionalmente muy dividido, muy confundido todavía”.

Catalina, pese a que trató siempre de velar por el bienestar de su hijo, fue acusada con mentiras ante el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Chapala.

En este sitio determinaron que era “incapaz” de tener al niño bajo su cuidado pues se argumentaba en la denuncia que maltrataba al menor, lo cual resultó ser mentira según consta en documentación entregada por el DIF de Chapala.

“A mí no sólo me investigaron, me metieron en un caso en el que me tuve que hacer exámenes psicológicos y mi hijo también, y hay muchas irregularidades”.

Al conocer del caso, verificamos el estado procesal y fuimos testigos según la copia del expediente, de varias inconsistencias e irregularidades dentro del juicio. Por ejemplo, que pese a que se pidió sólo el divorcio, el juez nunca fijó una pensión alimenticia y que a siete años del juicio, no se ha escuchado al menor, una violación al código de Procedimientos Civiles del estado.

Por ello, Catalina hizo un llamado urgente al magistrado presidente del Supremo Tribunal de Justicia: “Yo quiero que en este proceso pudiera haber una revisión de la actuación de las personas encargadas del juzgado, de los encargados del proceso porque no es posible  que se pueda actuar de una manera arbitraria  y tendenciosa”.

Tras la intervención de Página 24, el caso no sólo se sigue en el juzgado de Chapala, sino que ahora es materia ya de una posible queja ante el Consejo de la Judicatura a donde acudirá la mujer a levantar una queja formal contra el funcionario que le ha dejado según dijo, en estado de indefensión para  abogar por sí y en favor de su menor hijo como lo señala la constitución mexicana.