Pero eso sí, el gobierno tapatío les cobra –y muy bien– por instalarse

Una parte del mercado Libertad se ha vuelto espacio para que decenas de personas ofrezcan productos navideños por estas fechas; sin embargo, carecen de seguridad en los alrededores, y el ayuntamiento no les brinda ningún tipo de apoyo

Por Rafael Hernández Guízar

Casi no entran personas a esta parte del mercado Libertad, y sin embargo el espacio es cobrado por el ayuntamiento tapatío, que no tiene empacho en negar seguridad pública a los comercios ambulantes, pese a que ya han sufrido de asaltos en esta temporada/Foto: Francisco Tapia

Casi no entran personas a esta parte del mercado Libertad, y sin embargo el espacio es cobrado por el ayuntamiento tapatío, que no tiene empacho en negar seguridad pública a los comercios ambulantes, pese a que ya han sufrido de asaltos en esta temporada/Foto: Francisco Tapia

Comerciantes del tianguis Navideño que se instaló al in­terior del mercado Libertad o San Juan de Dios en Guada­lajara lamentaron la falta de seguridad, el cobro excesivo y que les están robando sus mercancías.

Ángel Martín Camarena Coronado, el administrador del mercado, dijo en entre­vista con Página 24 que incluso él en lo personal es­tuvo pugnando porque no se instalaron los comerciantes pues le parece que causan mucha inseguridad –ellos– para el mismo mercado y los clientes.

“Nosotros hemos estado un poco renuentes, desde que su servidor llegó aquí a la ad­ministración hemos estado re­nuentes a que se instale, pero bueno; ellos defienden una postura de que es tradicio­nal, algunos de los locatarios también dicen que es bastan­tes años dentro del mercado, pero de si es o no viable por la seguridad, tú lo puedes constatar, tenemos el módulo en la parte alta con elemen­tos que andan aquí durante el día, y en la noche hay días en que sí nos están brindan­do el apoyo la comisaría de seguridad en el interior y en el exterior pero es imposible que tengamos tres o cuatro elementos para que les estén resguardando sus puestos a los comerciantes del tianguis navideño, el personal de aquí están al pendiente del mer­cado Libertad, no los puedo distraer para que estén en este espacio”, dijo.

Aceptó que si bien hace unos días les robaron a algu­nos, no es algo que él como administrador pueda evitar, pues los policías con que se cuentan no son suficientes para cuidar específicamente las mercancías de los tian­guistas.

“Sí se dio un incidente donde algunos de los locata­rios hablaron con su servidor y uno de ellos vino a decir que querían que se les autorizara a meter seguridad privada y se les dijo que trajeran el pro­yecto, que no nos oponíamos siempre y cuando ellos tam­bién le invirtieran a la seguri­dad de su espacio, pero nomás en eso quedó y ya luego supe que no se pudieron poner de acuerdo porque el pagar la seguridad se les hacía costo­so y no llegaron entre ellos a un acuerdo para hacer ellos la contratación”.

En torno a los cobros acla­ró que si los consideran altos, deben de acudir al ayunta­miento a pedir una explica­ción, pues es algo que excede sus competencias: “Los co­bros no los manejamos noso­tros, lo hace la tesorería muni­cipal y está marcado en la ley de ingresos y es lo mismo que está dentro del primer cuadro de la ciudad”.

Finalmente, dejó sobre la mesa una advertencia, si si­guen causando problemas es­tarían pidiendo que el próximo año no puedan ya instalarse a vender al centro del San Juan de Dios: “Si no respetan no­sotros estaremos abogando para que el próximo año no se instalen dentro del mercado (…). Aunque es un tianguis navideño está dentro del mer­cado”.

Por su parte, las quejas de los comerciantes son muchas y dejan en claro que hay total indiferencia del ayuntamiento a sus necesidades.

Ramiro Orozco, uno de los comerciantes, bastante enca­bronado por lo que sucede, resaltó que es inadmisible que en la administración a cargo de Ismael del Toro, sólo les hayan cobrado y no les den servicio: “Ahorita nos ha ido mal, no se vende nada y es­tamos sufriendo por eso, no entra gente aquí, el cobro está muy alto y la verdad, pues no, no está bien”, dijo.

Y siguió: “La administra­ción no está poniendo seguri­dad tampoco, nos prometieron eso, que iba a haber seguridad, pero no hay nada acaban de robar aquí la semana pasada y ellos no nos garantizan nada a nosotros, nomás dicen que van a cuidar pero no, no se ve nada. Quieren que nosotros paguemos por la seguridad, pues bonita cosa, no podemos pagarles por el espacio, ahora pagar la seguridad menos”.

Y es que entre los reque­rimientos que en el ayunta­miento exigieron a los comer­ciantes para que se instalaran a vender, destaca la presencia de un extintor, pero este, se les renta por 500 pesos sólo para que cumplan con las medidas, algo que detalló muy molesto el comerciante.

“No están rentando el ex­tinguido pro 500 pesos y pro­tección civil no viene más que cuando pasa una pendejada, y si no pagas llega la multa”.

No se les respetó lo se­ñalado en la ley de ingresos para las ferias tradicionales, en lugar de esto, se les cobró una cantidad mayor por cada metro que necesitaban para vender sus productos, y pese a que eran de la tercera edad, el descuento fue mínimo.