Revitalización urbana debe mantener a habitantes originales: Expertos
Para lograr la sustentabilidad de una ciudad primero debe cambiarse la manera de concebir la urbanización, algo que debe de manejarse entre autoridades y desarrolladores de forma integral, explicó experto de la Universidad Nacional de Colombia
Por Rafael Hernández Guízar

“Cuando se habla de ciudad compacta no quiere decir precisamente que hay construcción de torres de departamentos, la construcción de torres (de departamentos) tampoco significa ciudad compacta”, señalaron especialistas en temas de modelos de ciudad. Esto se cree en Guadalajara, y se fomenta: en la imagen, el caso del otrora Parque San Rafael/Foto: Archivo Página 24
Debe haber un respeto total a las áreas naturales y la dinámica social en los nuevos modelos de ciudad, señaló ayer Gerardo Ardila, académico de la Universidad Nacional de Colombia.
Asimismo, indicó que la idea que al momento se ha manejado en torno a las “ciudades compactas” en el estado, por ejemplo, no es la más acertada pues el hecho de que haya construcciones de torres de departamentos en demasía, no significa que se compacte una ciudad, pues para ello, dijo, se requiere del incremento de áreas verdes y la dotación de espacios públicos a la colectividad.
“Cuando se habla de ciudad compacta no quiere decir precisamente que hay construcción de torres de departamentos, la construcción de torres (de departamentos) tampoco significa ciudad compacta; la ciudad compacta significa primero tomar la decisión de concentrar el crecimiento de la ciudad y no es tan difícil, requiere de espacios donde de verdad puedan concentrarse los usos de manera organizada, eso qué implica, pues que cuando usted concentra usos libera espacios. Entonces una carga de proceso implica la otra, si no van unidas no se está haciendo nada, se están haciendo torres pero no una ciudad compacta”.
Agregó que para lograr la sustentabilidad de una ciudad, primero debe cambiarse la manera de concebir la urbanización, algo que debe de manejarse entre autoridades y desarrolladores de forma integral.
“Ningún urbanista está en desacuerdo con esto. Implica cambiar la manera de concebir sus relaciones con el espacio, con hacer un acuerdo muy serio con los desarrolladores, los constructores, para que encuentren y que vean que pueden seguir haciendo negocio a pesar de que no sigan devastando grandes áreas, y el problema fundamental que tiene esto es trabajar sobre las áreas construidas de la ciudad lo cual es mucho más difícil que hacer proyectos en áreas abiertas, porque eso no es más que pelar un terreno y construir, en estos otros hay que hacer proyectos de negociación”.
Resaltó que en el caso de Colombia, lograron empezar con cambios en la manera de concentrar a la población, primero dotando de servicios públicos de calidad, y segundo, con la dotación también de espacios para el bien común, experiencias que tratan al momento de traer como casos de éxito a Jalisco a través del coloquio internacional de hábitat y medio ambiente en la Universidad de Guadalajara (UdeG) que se desarrolla en el Centro Universitario de los Lagos (CULagos).
“Cuando uno empieza estos procesos de revitalización urbana en lugares ya construidos, la idea es mantener a los habitantes originales, no hacer un proceso de erotización del espacio, expulsándolos para traer nuevos habitantes, es lo que pasa siempre, porque se supone que usted mejora el espacio si saca a la gente con menor capacidad de pago, pero eso no es correcto”, finalizó.
