Pésimo servicio con los mismos viejos vicios: Usuarios
Por Rafael Hernández Guízar
Moverse en camión en Guadalajara es “un desmadre”, dijeron muy molestos usuarios del servicio, quienes señalaron que este es caro y malo.
Personas que viajan a diario en camión señalaron que es justo que hayan subido la tarifa de 7 a 9.50 pesos, ya que ni pasan más vacías las unidades, tampoco hay más camiones, y el servicio sigue igual: Pésimo.
“Es una cosa espantosa tener que subirse al camión todos los días, porque tarda mucho en pasar, porque viene bien lleno, y porque como dicen al chofer, le da el síndrome del camión vacío, o sea, que aunque vaya atascado siempre va diciendo ‘¡recórranse para atrás!’, y hay quienes tienen que ir en la puerta a veces colgados, yo así me he ido y se supone que eso está prohibido, pero terminas subiéndote porque si no pues no llegas a trabajar o a la escuela”, señaló Roberto Guerrero, uno de los entrevistados.
“Yo la verdad no entiendo cómo el gobernador no tiene pantalones como otros sí los tuvieron; no sé por qué se deja chantajear y permite que esto siga sucediendo, si dicen los dueños de los camiones que no es negocio, pues que vendan paletas o se dediquen a otra cosa, la obligación es del gobernador”.
Este molesto ciudadano recordó que otros gobernadores de Jalisco han accionado distinto ante las amenazas de los camioneros para retirar el servicio: “Flavio Romero de Velasco, por ejemplo, ese sí tuvo pantalones, y cuando dijeron los camioneros que ya no iban a prestar el servicio, lo que hizo es que les quitó las concesiones y puso a circular aquellas famosas combis, que luego las cambió por camiones”, indicó.
Tras conocer de esta situación, nos dimos a la tarea de circular por algunas rutas del transporte público, tales como la 51, que va del poniente de la ZMG al centro de Guadalajara, es decir de la zona de Arenales Tapatíos, en Zapopan, hasta el municipio de Tonalá. Fuimos testigos de la enorme cantidad de personas que suben a cada camión, sin dejar espacio para que quepa alguien más.
Incluso en uno de nuestros viajes, constatamos cómo una mujer quedó prensada con las puertas del camión, solamente alcanzó a gritar al chofer que abriera la puerta, y éste después de una cuadra se detuvo, abrió la puerta y la maltrató.
Los usuarios entrevistados señalaron que esta es la constante en dicha ruta, la 51.
