Ya ni porque la fiscalía estatal está a unos pasos de aquí: Vecinos y comerciantes
Sospechosamente, parece como si los rateros supieran en qué momentos pasan los policías, porque minutos después ya hay gente asaltando, criticaron
Por Rafael Hernández Guízar

Aunque seguido pasan las patrullas de la policía estatal, y hay una cámara de videovigilancia conectada al C5, esto resulta insuficiente e incluso “inútil”, pues se siguen cometiendo delitos como el robo a mano armada, entre otros, sin que las autoridades sean capaces de ponerles freno/Fotos: Francisco Tapia
Vecinos y comerciantes del barrio de las 9 Esquinas en Guadalajara lamentaron la inseguridad que a diario azota en su comunidad, a pesar de la cercanía que tienen con la fiscalía estatal.
Aunque está en pleno centro tapatío, y a dos cuadras de las oficinas de la fiscalía estatal, antes Secretaría de Seguridad Pública, las 9 Esquinas se convirtió en un sitio peligroso, tanto para los que hay radican, como para los pacientes.
Marta, una de las locatarias, dijo que constantemente pasa la patrulla, sin embargo es insuficiente, e incluso “inútil”, la presencia de los uniformados pues pese a esto los delitos como el robo a mano armada se cometen sin que haya un freno de las autoridades.
“Pues sí, aquí a cada rato hay robos, y lo malo es que pareciera que los rateros ya saben a qué horas van a pasar los de la policía, en serio, se lo juro, eso parece, porque apenas pasa la patrulla y no pasan ni 30 segundos cuando a veces ya están asaltando, y eso hace que la gente ya no quiere venir, y hasta uno mismo que vive aquí del comercio ya se la piensa cuando es de noche porque pasan borrachos, rateros, que andan haciendo sus dagas, y como que no se vale, la verdad”, señaló la molesta mujer.
–Oiga, pero aquí enseguida está la policía…
–Y de qué nos sirve, si como le digo pasa la patrulla y luego pasan los rateros, de qué nos sirve que haya tantos policías, es más de qué nos sirve que hasta algunas calles están cerradas con policías un lado y policías del otro; además si usted se fija hay un montón de cámaras de vigilancia pero no sirven, al menos eso es lo que nos dicen cuando hemos presentado las denuncias.
Aunque la seguridad en esta zona de la ciudad, hasta hace unos años era envidiable debido a la fuerte concentración policiaca que existe en los alrededores, al momento se ha convertido en una zona desolada, y en la que fácilmente delincuentes les arrebatan los teléfonos celulares
las personas, y hasta llegan los conocidos “motorratones”, quienes hacen de la suyas sin que las corporaciones policiales puedan siquiera contenerlos.
