En el sitio entrenan alrededor de 200 menores del equipo Arizona Cardinals

Los jugadores podrían quedar fuera de la final Nacional de futbol americano por la falta del espacio

Por Rafael Hernández Guízar

“Somos los padres quienes estamos indignados, y a nombre de nuestros hijos estamos haciendo valer los derechos de nuestros hijos”, dijo Héctor Heredia (izquierda), uno de los padres de familia y Coach del equipo/Foto: Rafael Hernández Guízar

“Somos los padres quienes estamos indignados, y a nombre de nuestros hijos estamos haciendo valer los derechos de nuestros hijos”, dijo Héctor Heredia (izquierda), uno de los padres de familia y Coach del equipo/Foto: Rafael Hernández Guízar

Alrededor de 200 niños integrantes del equipo de fútbol americano Arizona Cardinals, podrían quedar fuera de la final Nacional de este deporte, pues el Ayuntamiento de Zapopan les quiere quitar la unidad deportiva donde juegan.

Padres de familia y directivos del equipo, dieron ayer una rueda de prensa en la que lamentaron que el Consejo Municipal del Deporte (Comude) pretenda despojarlos de esta unidad deportiva por la cual pagan 43 mil pesos cada bimestre a la administración de Pablo Lemus Navarro, y por la cual tienen un contrato realizado entre el Ayuntamiento y el equipo, es decir, arbitrariamente les quieren quitar el espacio, según lo dijeron los agraviados.

“ El personal del Comude, los funcionarios activos, integrantes de la liga, están cometiendo atropellos en contra de los derechos humanos de los niños, por ello, lo que pedimos es que se nos permita continuar en este lugar, y que toda la familia de Arizona Cardinals y los niños puedan seguir entrenando y que se respete el contrato”, dijo Héctor Heredia, uno de los padres de familia y Coach del equipo.

“Somos los padres quienes estamos indignados, y a nombre de nuestros hijos estamos haciendo valer los derechos de nuestros hijos. Como ciudadanos queremos manifestar por una serie de cosas que pretenden ejecutar en nuestro perjuicio como usuarios de las instalaciones municipales y en particular con la comunidad Arizona Cardinals. Antes que nada quiero señalar que hoy estamos de fiesta porque nuestros niños y niñas han logrado un gran esfuerzo y dedicación, llegar a las seis finales de sus categorías infantiles y pre infantiles de futbol americano, lo cual quiero recalcar, que es inédito y que fue altamente reconocido a nivel nacional por esta institución”.

La unidad deportiva, desde hace varios años, ha sido entregada a este equipo no sólo de palabra, sino por contratos en los cuales ellos se hacen responsables del mantenimiento de la misma, y pagan a la administración pública dinero para el uso de las instalaciones. La gravedad del asunto es que el próximo sábado 10 de agosto se realizaría la final en la rama infantil, donde, por cierto, estos niños son campeones, lo que representaría para ellos quedarse fuera y perder como locales, según lo indicó el personal directivo del equipo Arizona Cardinals.

Según se indicó a Página 24, es incongruente que el alcalde Pablo Lemus Navarro presuma por una parte que Zapopan es la ciudad de los niños, mientras que a los casi 200 menores que integran Arizona Cardinals, les está fracturando sus derechos, y obligando a dejar de lado su futuro en este deporte, ya que para continuar tendrían que buscar alguna sede alterna, y la renta de una cancha, tan sólo para disputar el partido del próximo sábado, es decir, la final, costaría alrededor de 20 mil pesos.

Por ello el llamado por parte de los padres de familia fue a al alcalde, primero para que haya congruencia, entre el discurso y la realidad, pero también para que se les deje competir el próximo sábado, y a la vez, puedan seguir entrenando como lo venían haciendo, para lo que pagan una mensualidad a la misma administración pública ya que hay contrato de por medio.

Por cierto, que en la temporada de lluvias, las tormentas y granizadas las deben sufrir a la intemperie, pues el mismo Consejo Municipal del Deporte le retiró la posibilidad de utilizar el auditorio y los salones de usos múltiples.

Padres de familia y directivos del equipo denunciaron que el Comude pretende despojarlos de la unidad deportiva, por la cual pagan 43 mil pesos cada bimestre a la administración de Pablo Lemus Navarro, y por la cual tienen un contrato realizado entre el Ayuntamiento y el equipo