Gente hace sus parrandas y nadie los castiga

Urge que metan en cintura –con el reglamento en la mano– a los “muchachos que hacen fiestas con su música horrible y a todo volumen”, que roban la tranquilidad a los demás

Por Rafael Hernández Guízar

En esta comunidad hay no sólo vecinos ruidosos si no también varios casinos o terrazas de eventos que por las noches o hasta de día, hacen mucho ruido y causan disturbios a los vecinos/Foto: Archivo Página 24

En esta comunidad hay no sólo vecinos ruidosos si no también varios casinos o terrazas de eventos que por las noches o hasta de día, hacen mucho ruido y causan disturbios a los vecinos/Foto: Archivo Página 24

Vecinos de la colonia zapopana El Colli Urbano se dicen hartos del ruido y el desastre que ocasionan algunas personas que no son sancionados por la ley antrruido.

El problema radica en el hecho de que a lo largo de varias manzanas en los límites de las colonias Colli Urbano y Paseos del Sol, algunos vecinos han causado problemas por ruido, es decir, fiestas que se prolongan a lo largo de varias horas sobre todo de noche cuando las personas tratan de descansar.

“Pues es una lata porque hay varios muchachos que hacen fiestas y la música horrible, ya sabes a todo lo que da, y lo peor es que hasta se salen de sus casas y les da por andarse meando (orinando) en la calle, como si fuera mingitorio loa banqueta y no es justo porque nosotros que somos vecinos no tenemos la culpa de que sean tan puercos algunos y que no entiendan”, dijo Judid, una de las vecinas agraviadas.

“A mí me pasó que le llamé a la policía y nada, no llegaron al reporte, volví a llamar y me dijeron muy amables, eso sí, que ya habían pasado el reporte y que estaban muy ocupados y que cuando tuvieran tiempo pues iban a ir a ver qué pasaba”.

La problemática, según esperaba esta vecina, podría ser resuelta con la aplicación de la ley antirruido que fue aprobada en las pasada legislatura, un ordenamiento que dotó de facultades a los ayuntamientos para generar sanciones las personas que exceden cierto límite de decibeles y que va desde el apercibimiento hasta una multa que se grava directamente como un crédito fiscal sobre el inmueble.

Por ello, los vecinos de la zona advirtieron que es importante que se maneje con mayor contundencia este tipo de casos, ya que en esta comunidad hay no sólo vecinos ruidosos si no también varios casinos o terrazas de eventos que por las noches o hasta de día, hacen mucho ruido y causan disturbios a los vecinos.