Uno de los policías incluso le dijo que “no era algo grave”

Una mujer fue videograbada por acosador en pleno centro tapatío; al momento de pedir ayuda a la policía de Guadalajara se negaron a detener al agresor; cuando por fin accedieron, estuvo 10 horas en la fiscalía y su denuncia no progresó ante el MP

Por Rafael Hernández Guízar

Que la atención del acoso callejero en Jalisco es mera simulación, denunció ayer una víctima que estuvo 10 horas en la Fiscalía General del Estado (FGE) sin lograr el proceso.

Se trata de una mujer que prefirió el anonimato quien el pasado domingo 2 de junio en el centro de Guadalajara fue videograbada por el presunto acosador y que al momento de pedir ayuda a la policía de Guadalajara se negaron a detener al agresor.

“Estábamos en un restaurante en el centro y saliendo, sobre la calle Colón, mi mamá se detuvo en una zapatería y yo seguí avanzando y al momento de avanzar un señor sacó su celular y empezó a grabarme los glúteos y a mis hijas, y al darse cuenta mi mamá de lo que estaba pasando me dijo y me tape con la bolsa, y le reclamamos, él al darse cuenta de que le reclamamos guardó el celular pero siguió grabando y se fue caminando por la de 16 de Septiembre”.

Primero, la mujer fue atendido por policías miembros de la guardia municipal que de inmediato prestaron el apoyo, pero al llegar con un elemento del escuadrón de motociclistas empezó el problema, pues alegaba con esta mujer que no se trataba de algo grave, pasando por alto que se trataba de una conducta por la cual podría haber remitido al agresor a los separos tras ser una violación al reglamento de policía y buen gobierno.

“Yo le pedí apoyo a unos policías para que borraran mi video y nos fuimos tras del señor y lo señalé y le preguntó el policía que si me estaba grabando y el señor dijo que sí, y que lo hacía para entretenerse por las noches que porque no tenía pareja. Mi mamá le dijo que estaba enfermo porque grabó a los niños también, y me dijo la policía que si quería proceder y le dije que sí porque se lo podía hacer a más mujeres. La policía le dijo que no lo borrara y ya ellos le llamaron a otros policías con su radio, llegaron dos en moto y uno de ellos me dijo que no me iba a ayudar que porque el acoso no está en la ley, que no entraba en la ley y yo le dije que claro que estaba en la ley, pero que si él no sabía pues no iba a hacer nada”.

Y siguió: “Yo le dije que checara que sí estaba en la ley y ya no me dijo nada, me dijo que le iba a hablar al MP para que viera que no se lo podían llevar. Él le dijo al MP que me estaba grabando normal y yo le dije que no era cierto, que me estaban grabando las pompis (sic) y que eso no me gustaba, le dijeron que me llevaran a la 14 (la fiscalía) y el policía se negó nuevamente. Llegó el comandante en una patrulla y ya preguntó que qué había pasado y me preguntó y le dije todo, le dije que me estaban negando mis derechos, ya entonces le ordenaron que sí me llevaran”, dijo.

Fue hasta que un comandante de la misma policía tomó el caso en sus manos y ordenó que remitieran al detenido a la fiscalía para presentarlo ante el agente del Ministerio Público y así, integrar la carpeta de investigación.

“El comandante les dijo que fuéramos al Centro de Justicia de la Mujer. pero antes llegamos a la Cruz Roja del Parque Morelos, ya cuando fuimos al Centro de la Mujer me atendieron muy bien y me dijeron que qué bueno que fui, pero cuando me pasaron al MP y ya no me trataron bien, estuve 10 horas ahí, ya me pasaron a la parte de abajo y ahí me trataron peor”.

Decepcionada de no haber logrado “nada” con la presentación de su denuncia esta mujer señaló que tanto en la policía tapatía como en la misma fiscalía general hay deficiencias que hacen que las personas no acudan a las instituciones.

“Pues me siento muy molesta, porque no puede hacer nada nuestro gobierno”, indicó.

–¿Es mentira entonces que haya atención al acoso callejero a las mujeres?

–Yo digo que sí porque sale lo mismo, denunciar o no hacerlo es lo mismo, no pasa nada, no les detienen.

El llamado de esta mujer fue tanto al alcalde tapatío Ismael del Toro, como al fiscal general Gerardo Octavio Solís, ya que el video tomado fue conservado por el agresor, mientras que a ella le señalaron que no procedería su denuncia y que era mejor olvidarse de todo.