Usuarios exigen dignificar el lugar

El agua por donde las aves nadan luce verde; la gente tira basura o deja animales muertos y las heces de las palomas inunda los juegos; y el ayuntamiento tonalteca no mueve un dedo

Por Rafael Hernández Guízar

Tonaltecas lamentaron el mal estado del parque cono­cido como el Jardín de los Pa­tos, ubicado sobre la avenida Malecón. Al cruce con la avenida Río Nilo, este sitio ofrecía una alternativa a las personas para pasear, pero hoy en día  el abandono es evidente.

“Pos cuando voy está todo muy sucio, contaminado, ti­ran perros, se mueren ahí, el agua está muy sucia, no hay pasto, no hay áreas verdes. Lo limpian pero la gente no quie­re venir ya en las mañanas porque está muy contamina­do”, lamentó María Melissa Tostado, una de las vecinas de la zona.

–¿Y de los juegos que opi­na?

–Pues están horribles, has­ta una infección les puede dar a los niños.

–¿Y el ayuntamiento?

–Pues no hacen nada, igno­ran a la comunidad, a la gente no nos hacen caos. Además cobran la entrada y habían di­cho que no iban a cobrar, va uno al Agua Azul y allá no cobran o en el Montenegro, y qué diferencia, es para la gen­te que quiera visitarlos.

–¿Y los baños?

–Ay, terribles, muy sucios, no hay ni agua, está de la fre­gada.

–¿Qué le dice a su presi­dente municipal?

–Pues que nos hagan caso porque está ahorita de presi­dente y necesitamos que nos ayude, las palabras se las lle­va el viento.

Por su parte, Lorenzo González, otro de los incon­formes vecinos, indicó que estaba decepcionado por las condiciones de este recinto.

“Sí, así es, están muy mal­tratados los juegos y todo, yo creo que es cuestión del ayuntamiento, yo la verdad ni sabía en las condiciones que estaba, si no ni vengo para acá. Yo traje al niño a que viera los patos pero pues no se puede así, la ver­dad”, soltó.

Y agregó: “Pues que traba­jen, porque es lo de siempre, esperamos que sí trabajen en el ayuntamiento”.

Entre llantas apiladas, ba­sura y juegos en pésimas con­diciones, el parque se aprecia devastado, lleno de grafiti y con la urgente necesidad de que intervengan las autorida­des municipales.