Genera caos y luego se levanta como alguien que escucha a víctimas: Guadalupe Ramos

Es una farsa la supuesta gobernanza que prometió a colectivos feministas y a familiares de víctimas de feminicidio y desaparecidos, pues el mandatario se dice dispuesto a escuchar, pero a la hora de la hora les cierra las puertas en la nariz y encima criminaliza la protesta

Por Rafael Hernández Guízar

Guadalupe Ramos Ponce, representante en Jalisco del Comité de Derechos de América Latina y el Caribe (Cladem), lamentó que hablar con el gobenrador Enrique Alfaro es como tratar “con alguien que tiene bipolaridad, parece que vamos bien y estábamos contentos porque creíamos que íbamos a lograr cosas, pero la persona con la que estábamos hablando es bipolar y luego ya no te escucha y cierra la puerta y genera procesos de caos”/Foto: Archivo Página 24

Guadalupe Ramos Ponce, representante en Jalisco del Comité de Derechos de América Latina y el Caribe (Cladem), lamentó que hablar con el gobenrador Enrique Alfaro es como tratar “con alguien que tiene bipolaridad, parece que vamos bien y estábamos contentos porque creíamos que íbamos a lograr cosas, pero la persona con la que estábamos hablando es bipolar y luego ya no te escucha y cierra la puerta y genera procesos de caos”/Foto: Archivo Página 24

En sólo cuatro meses, las mujeres fueron minimizadas sistemáticamente en la admi­nistración del actual goberna­dor de Jalisco Enrique Alfaro, denunciaron grupos feminis­tas acusándolo de perverso.

Guadalupe Ramos Ponce, representante en Jalisco del Comité de Derechos de Amé­rica Latina y el Caribe (Cla­dem), sentenció que la ma­nera de gobernar de Enrique Alfaro es perversa y pareciera bipolar, dijo, tras señalar que primero asegura que atenderá temas de fondo como la vio­lencia contra la mujer, luego los ignora y genera caos para después proponer una solu­ción que alivie esto y posicio­narse así como “el salvador” de este conflicto social.

Aclaró que esto fue lo que se vivió el pasado vier­nes en la manifestación que tuvo lugar en Casa Jalisco, donde supuestamente serían recibidas para hablar de va­rios casos de desaparicio­nes, pero al final se les negó audiencia y después, se les intentó criminalizar.

“Ha sido generar el caos y luego ofrecer soluciones para ese caos, primero generan eso y luego se levantan como alguien que atiende, que es­cucha y que resuelve esa si­tuación de caos que antes provocó, eso es lo que ocurrió en Casa Jalisco el viernes pa­sado. Nosotros íbamos acom­pañando a las familias de dos chicas desaparecidas y a más de una decena de familias que venían de un pueblo cercano a San Miguel El Alto a que les escucharan de sus hijos despa­recidos, venían a pedir que el gobierno frenara la violencia en su pueblo, había acuerdos para ser escuchados, tenía­mos hasta una lista de quiénes iban a entrar a ese proceso de diálogo y no había nadie es­perando, no salieron, por qué permitieron que se generara el caos, a quién le conviene ese caos, generar procesos de caos para después la respues­ta es la criminalización”.

Asimismo, indicó que ac­ciones como estas echan por la borda la disposición que había de organizaciones ciu­dadanas que confiaron en el proyecto de “gobernanza” que Enrique Alfaro prometió en campaña.

“La criminalización no sólo de la protesta legítima, la protesta social, sino la cri­minalización de las víctimas, esto es perverso, criminalizar a una víctima que además está viviendo una tragedia personal con la desaparición de su hijo o de su hija, eso no queremos, eso no es gobernanza, así no se construyen agendas comu­nes, hay una situación gravísi­ma de desapariciones”.

Recordó también que des­de inicios de la actual admi­nistración estatal, vivieron como feministas momentos de tensión severa cuando se desapareció el Instituto de las Mujeres para dar paso a la Secretaría de Igualdad Sus­tantiva, algo que calificó de retrógrada y dañino, según adujo, ya que intentaron con eso “borrarlas” de las políti­cas públicas.

“Se trató de imponer una agenda de borramiento (sic) institucional de las mujeres, fue necesario un largo camino de proceso de confrontación para llegar a mínimos acuer­dos donde se recuperaran estas demandas para que no se atentara contra estos dere­chos humanos de las mujeres (…); nos encontramos con un gobierno que no escucha, es como si estuviéramos tratando con alguien que tiene bipola­ridad, parece que vamos bien y estábamos contentos porque creíamos que íbamos a lograr cosas, pero la persona con la que estábamos hablando es bipolar y luego ya no te escu­cha y cierra la puerta y genera procesos de caos, hay que de­cirlo con toda claridad”.

Concluyó visibilizando la necesidad de que se cumpla con las promesas de atender de fondo la violencia contra la mujer y dar al fin resulta­dos que ayuden a erradicar las desapariciones forzadas que en los últimos años han recru­decido en Jalisco.