Retroexcavadora cae 12 metros de profundidad afuera de la Casa de los Perros
Mal y de malas los avances del nuevo trazo del tren ligero: ayer por la mañana la tierra se tragó maquinaria con todo y trabajador; ante esto, David Zamora, secretario de Obras Públicas, minimizó el problema al señalar que el túnel se halla a 25 metros de profundidad
Por Elizabeth Ríos Chavarría

No obstante lo aparatoso del percance en los trabajos del subterráneo en la L3, el secretario de Obras Públicas descartó el riesgo sobre la obra en sí, al señalar que la zona tiene redes hidráulicas y de drenaje “muy viejas”, al igual que en toda la ciudad. Agregó que revisarán cuidadosamente lo sucedido para garantizar la seguridad en la obra/Fotos: Especial y Francisco Tapia
Frente al Museo del Periodismo, mejor conocido como la Casa de los Perros, una retroexcavadora, en pleno trabajo, fue tragada por un socavón de 12 metros de profundidad; la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP) así como la SCT analizarán la zona para ver si se generó algún daño estructural en las obras de la Línea 3 que se llevan por el lugar.
Ayer por la mañana la maquinaria con todo y trabajador se hundió al momento que rompía el concreto para realizar cambios de líneas hidráulicas. Al respecto, el titular de la SIOP, David Zamora Bueno refirió que realizarán un diagnóstico que estará listo los próximos días, a fin de descartar daños en el túnel de la L3.
“Se va a estabilizar todas las paredes laterales para proceder a diagnosticar exactamente qué fue lo que sucedió. Hay que recordar que la parte baja va al túnel de la propia línea 3, hay que estar ciertos de qué fue lo que lo generó, si fue alguna fuga o algún caído derivado de la construcción del túnel”.
Para descartar daños en las obras del tren, el funcionario reiteró que habrán de revisar si la parte baja no tuvo ningún movimiento diferencial, sobre todo por el peso de la maquinaria. Sin embargo, y aunque la profundidad del socavón fue de 12 metros, Zamora Bueno detalló que el túnel se encuentra a 25 metros.
Por ello, negó que a raíz de lo ocurrido se haya despertado el temor de riesgo en otros puntos donde se realizan las obras del tren. Más, añadió, cuando la mayoría de las veces socavones de este tipo se realizan por escurrimientos pluviales o de alguna fuga.
“No, bueno, pueden ver en cualquier parte de la ciudad con los socavones que se generan por drenajes rotos. Acuérdense que en esta zona todo el sistema de agua potable y alcantarillado tiene más de 70 años. O sea es recurrente en varias partes de la ciudad”.
Y agregó: “Cuando abrimos las laterales de López Mateos, aproximadamente 150 metros lateral derecha antes de llegar a Copérnico era un solo socavón, el asfalto estaba sostenido pues de manera inexplicable, y esto ha generado por un drenaje que fue roto en su momento, difícilmente se puedan detectar, y eso fue llevando el escurrimiento de todo el material lo que provocó todo el socavón”.
