Prefiere el aplauso al cuestionamiento: Jaime Hernández
“Está incorporando a su gobierno personas de dudosa trayectoria, muchos de ellos desprestigiados”, criticó el activista y también miembro de Morena en Jalisco

El activista Jaime Hernández consideró preocupante que el presidente López Obrador este concentrando el poder de forma absolutista, cuando la sociedad “ya no está para el modo de gobernar individualista y personalista”; además de esto, es continuo el ataque a las organizaciones autónomas y ciudadanas”, lo que parecieran políticas neoliberales, criticó/Foto: Francisco Tapia
El gobierno de Andrés Manuel López Obrador como presidente de México presenta varias preocupaciones que deberían ser atendidas, como el hecho de que el mandatario no genera ciudadanía, sino más bien feligreses fanáticos de sus ideas y que lo defienden a capa y espada cuando lo agreden, principalmente en redes sociales, como si la premisa fuera ‘el que no está conmigo está contra mí’, de acuerdo con Jaime Hernández Ortiz, activista e integrante del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en Jalisco.
“Encontramos un gobierno con señales equívocas, parece que López Obrador está más enfocado en formar feligreses que a ciudadanos, entonces esta es una primera preocupación, le interesa más el aplauso y el halago que el cuestionamiento y la crítica y yo creo que un gobernante debe de estar dispuesto a escuchar ambas posiciones”.
Este integrante de Morena que fue uno de los que se mantuvo con López Obrador tras sus anteriores descalabros electorales, lamentó que una de las críticas que tanto hizo a los otrora mandatarios nacionales ahora lo esté aplicando con el neo presidencialismo.
“Vemos con preocupación una concentración que puede resultar absolutista en una sociedad que ya no está para el modo de gobernar individualista y personalista de López Obrador; el tercer riesgo que yo veo es el ataque continuo a las organizaciones autónomas y ciudadanas, a mí me parece que esas son políticas neoliberales”.
Aunado a esto, se encuentra el hecho de que sus colaboradores más cercanos también tienen ‘cola que les pisen’ y en muchos casos están señalados de actos de corrupción, pero que les fueron perdonados tan sólo por haberse convertido a Morena.
“Me parece que López Obrador está incorporando a su gobierno personas de dudosa trayectoria, muchos de ellos desprestigiados y yo no sé cómo puede hablar de los que están del otro lado y acá los tenemos”.
Hernández Ortiz también cuestionó que los programas para sectores vulnerables sean asistencialistas, al igual que ocurría en sexenios pasados, por lo que no se les dan herramientas a los pobres para que puedan mejorar su situación.
“No es nada más decir ‘voy a darles a los de la tercera edad, a los jóvenes, a los estudiantes, a los ninis (…) está construyendo redes de fanatismo en la sociedad y esto va a implicar el desarrollo de nuevas clientelas que después no vamos a tener cómo atender porque las prácticas asistencialistas que está teniendo son personales”.
Finalmente, criticó el hecho de que López Obrador haya regresado a las viejas prácticas de que el presidente en turno sea el que lleva el control del partido político que lo llevó al poder, tal como ocurrió durante 70 años.
“Creo que ya regresamos con López Obrador nuevamente a que el presidente vuelva a ser el primer morenista nato de Morena, entonces aquí se le acercan para besarle la mano y se le acercan a bolearle los zapatos y se le acercan a cargarlo en brazos, prácticas que pensamos que ya ni deben de estar”.
