Hay quienes las prefieren sobre las tradicionales: Conductora

Turistas y ciudadanos se acercan a estos vehículos con curiosidad, en tanto que Protección Animal vigila a los animales que tiran de los carruajes tradicionales

Mucha gente dice que sí está bien las calandrias eléctricas y otros dicen que está muy bien lo de los caballos, pero pues hay quien les gusta la calandria, como yo, que soy hasta famosa creo por ser la primera calandriera”, explicó Priscila Martínez, quien conduce uno de estos vehículos/Foto: Francisco Tapia

Mucha gente dice que sí está bien las calandrias eléctricas y otros dicen que está muy bien lo de los caballos, pero pues hay quien les gusta la calandria, como yo, que soy hasta famosa creo por ser la primera calandriera”, explicó Priscila Martínez, quien conduce uno de estos vehículos/Foto: Francisco Tapia

Prevalece la “pelea” entre ciudadanos y visitantes sobre las calandrias; hay quienes consideran que se debe concretar la migración de calandrias tradicionales jaladas por caballos a calandrias que ya son eléctricas, mientras que otras personas consideran que este debería ser un atractivo de Guadalajara que debería prevalecer, consideró Priscila Martínez, primera calandriera en la ciudad.

“Mucha gente dice que sí está bien las calandrias eléctricas y otros dicen que está muy bien lo de los caballos, pero pues hay quien les gusta la calandria, como yo, que soy hasta famosa creo por ser la primera calandriera, se toman fotos conmigo, me preguntan quién las hizo, quién las diseñó, cuánto duran”, señaló en entrevista con Página 24.

Esta mujer lleva un mes trabajando como calandriera y en este corto plazo le ha tocado ver cuál es el cuidado que se les da a los caballos que todavía trabajan, por lo que descartó que se pueda considerar que hay maltrato animal, dado que desde el ayuntamiento de Guadalajara se les realizan revisiones esporádicas.

“Me tocó ver cuando vino la camioneta de protección animal y checan los caballos, si no están maltratados, si no están bien, pues si ya les dieron su agua, su comida, vienen y los checan”, por lo que los equinos se mantienen en óptimas condiciones.

Durante la administración pasada que encabezó Enrique Alfaro como presidente municipal de Guadalajara se inició con esta conversión, por lo que hubo voces a favor y voces en contra, situación que todavía se mantiene puesto que son contadas las ciudades en todo el mundo que cuentan con carruajes jalados por caballos como una tradición turística.

Se suponía que al concluir la pasada administración ya deberían de estar en funcionamiento todas las calandrias eléctricas, pero esto no ocurrió, debido a que se retrasó la entrega de motores y baterías, dado que son vehículos eléctricos que requieren cuidados diferentes y se espera que durante esta administración que es encabezada por Ismael del Toro Castro se pueda concretar.

En el caso de Priscila, señaló que a ella le va bien como operadora de calandria eléctrica, dado que realiza dos tipos de viajes: el de una hora que implica un costo de 400 pesos y otro viaje que es de 300 pesos la media hora y por día, al menos desde la semana pasada, le ha tocado hacer cinco viajes, lo que implica tener un salario de 750 pesos diarios, puesto que la mitad de los viajes es para su patrón y la otra mitad para ella.

“Yo trabajo de ocho a cinco, me dijeron que ocho horas puedo trabajar, pero si yo quiero trabajar todo el día, pues todo el día. El paseo de una hora iniciamos desde aquí de la Catedral, empezamos desde Plaza Guadalajara y recorremos hasta avenida Chapultepec y regresaríamos aquí y el de media hora vamos hacia el templo Expiatorio y regresaríamos aquí otra vez”.