Pese a denuncias, no brindan más seguridad: Padres de familia y directivos
De finales de año a la fecha es la quinta ocasión en que se rompen las puertas de ingreso para llevarse objetos de valor; esperan que ahora sí se capture al ladrón y pongan vigilancia
Por Francisco Andalón López

Aunque los vecinos de Higueras del Verde, en El Salto, podrían identificar al ladrón, las denuncias por el robo a la escuela “Valentín Gómez Farías” no han procedido, y el municipio no se ha hecho cargo de garantizar siquiera alumbrado público en los alrededores del lugar/Fotos: Francisco Tapia
La escuela “Valentín Gómez Farías”, que se encuentra en Higueras del Verde, en el municipio de El Salto, ya se ha convertido en cliente frecuente de los amantes de lo ajeno, luego de que este fin de semana los ladrones volvieron a forzar las chapas para el ingreso y llevarse las cosas de valor que había en ese momento.
“Se metieron a la escuela, voy llegando a la escuela alrededor de las cuatro de la tarde, cuatro y media y me encuentro con la novedad de que está la dirección abierta, protecciones forzadas, manipuladas, como con grillo o segueta, no sé qué herramientas llevarían ahí”, explicó en entrevista con Página 24 Patricia Gutiérrez Ramírez, tesorera de la escuela en el turno matutino.
En noviembre del año pasado fue cuando se registró el primer robo y a partir de ahí, ya se ha convertido en una costumbre llevarse lo que con tanto trabajo se ha comprado con el dinero de los padres de familia que sí cooperan con las llamadas cuotas voluntarias que deberían de servir para el pago del aseo del plantel y para otro tipo de necesidades, no para comprar de nuevo las cosas que se requieren para que funcione la escuela.
“Se llevan un horno de microondas, una copiadora, una impresora y una cafetera”, detalló la lista de faltantes esta madre de familia.
A partir del primer robo se ha buscado la manera de incrementar la seguridad en los ingresos, pero hasta el momento no han sido suficientes para impedir que los delincuentes sigan haciendo de la suya, aunado a que existen algunas necesidades en esta materia en las inmediaciones de la escuela para que sea más segura.
“El plantel no cuenta con alumbrado público, la barda perimetral está muy bajita y pues requerimos apoyo, apoyo de las autoridades”.
Cada que ocurre un robo, se tienen que hacer más cobros a los padres de familia, quienes con mucho esfuerzo hacen lo posible para hacer el pago correspondiente, de ahí que quienes conforman la mesa directiva y quienes están al pendiente se encuentran desconsoladas.
“Pues muy desconsoladas, porque este hecho recae en que sociedad de padres de familia tenga que comprar lo que los directores y maestros necesitan, del poco o mucho dinero que se recauda que las mamás que sí pagan, porque hay muchas que no”.
El miércoles 12 de febrero este diario publicó una nota en la que se daba a conocer el cuarto robo en cadena y la tesorera hasta aseveró tener indicios de la persona que era el que los llevaba a cabo y pese a la denuncia que se hizo en su momento, nada se pudo hacer, por lo que espera que ahora sí la respuesta sea diferente.
