Exigen comerciantes del mercado Cuarto Centenario

Por Francisco Andalón López

Comerciantes del mercado Cuarto Centenario se congra­tularon de la remodelación que se lleva a cabo por parte del ayuntamiento de Guada­lajara, pero también pidieron que no dejen de lado todos los pendientes que tiene este inmueble, como el acceso al agua, puesto que desde hace varios años han batallado con este problema.

“Ahorita estamos conten­tos en algo que nos hicieron caso, que es lo de la luz, pero sí seguimos insistiendo que nos hagan a favor a arreglar­nos la problemática del agua y del drenaje, que nos vengan a arreglar eso, así como nos hicieron ya caso con lo de la luz, que vengan y eso les pe­dimos”, pidió Rosa Martínez, comerciante del mercado.

“Sí lo están remodelando, qué bueno, pero para nosotros lo primordial es el agua, tene­mos cinco años con el agua restringida y no tenemos agua en sí, que deben no sé cuán­to, nosotros pagamos nuestros impuestos”, consideró María del Rosario Hernández Pérez.

Este mercado se ubica en la colonia Capilla de Guada­lupe y como parte de las me­joras y remodelación que han sufrido los inmuebles desde la administración pasada, se han buscado recursos económicos para poder realizarlas, debi­do a que permanecieron en el abandono durante muchas ad­ministraciones.

“Yo sé que poco a poco, pero mejor hubieran hecho todo de un jalón, todo era ne­cesario, porque la luz, cada ratito nos andábamos incen­diando, pero del agua, esta­mos rogando, implorando que nos arreglen el problema de agua (…) ahorita nos tantean el agua dos veces en el día, juntamos y ahí quedo”, según Rosa Martínez.

“Necesitamos de lo más urgente el agua y el estacio­namiento; lo importante es el agua, están abriendo para po­ner la luz, tenemos ya como 32 años sin agua y compra­mos pipas, vale mil 360 la pipa y entre todos los comer­ciantes pagamos”, de acuerdo con Beatriz Valenzuela.

El inmueble tiene práctica­mente 77 años de antigüedad, puesto que se construyó para conmemorar el 400 aniversa­rio de la ciudad y en contadas ocasiones se le han hecho me­joras, por lo que pidieron que no pasen muchos años en hacer que prevalezca esta actividad económica, por lo que el agua es necesario para ello y por ello es que los locatarios son los que mandan comprar pipas.

“Nos ponen el agua a las nueve y media de la mañana y ya no tenemos agua, aquí to­dos nos vamos a las seis de la tarde, aquí desde las tres los baños ya están cerrados, es un mercado popular, viene gente de todos lados y sin embargo no hay agua”.