Uno de sus escoltas también fue ejecutado en el cobarde ataque ocurrido en Tonalá

Otro policía se debate entre la vida y la muerte; en la zona quedaron alrededor de 100 casquillos percutidos de calibres .223 y 7.62 para AR15 y AK47. Un presunto sicario resultó herido y fue detenido

Por Jaime Ramírez Castillo

Al interior de la patrulla estaban los tres uniformados inconcientes. El atentado ocurrió en la calle Río Mascota, en la colonia Urbi Quinta/Foto: Especial

Al interior de la patrulla estaban los tres uniformados inconcientes. El atentado ocurrió en la calle Río Mascota, en la colonia Urbi Quinta/Foto: Especial

El comandante de la po­licía de Guadalajara, Sergio Rivas Mejía, encargado del polígono 6, fue asesinado a balazos, la misma suerte corrió uno de sus escoltas, mientras que otro se debate entre la vida y la muerte en un hospital.

El atentado ocurrió la no­che del pasado martes 19 de marzo, en la calle Río Masco­ta, en la colonia Urbi Quinta, en el municipio de Tonalá.

El jefe policiaco se dirigía a su domicilio cuando fue in­terceptado por un comando que le disparó en repetidas ocasiones. Los delincuentes escaparon en tres camione­tas, señalaron testigos.

Vecinos llamaron al nú­mero 911 al escuchar las de­tonaciones; policías de Gua­dalajara, Tonalá, estatales, así como elementos del Ejército Mexicano, se movilizaron al lugar.

Cuando llegaron las auto­ridades a la escena del crimen encontraron la patrulla con múltiples impactos de bala, y al interior estaban los tres uniformados inconcientes.

Paramédicos de la Cruz Verde confirmaron la muer­te de Sergio Rivas Mejía, de 33 años de edad y uno de sus escoltas, de 40 años de edad, otro fue trasladado a un pues­to de socorros en estado gra­ve por las heridas de bala.

Por tierra y aire la policía intentó dar con el paradero de los criminales, el operati­vo rindió frutos, ya que en la colonia Pinar de las Palomas, en Tonalá, se encontraron abandonados dos vehículos involucrados en el crimen, así mismo, dos hombres que estaban cautivos en un domi­cilio fueron liberados.

Más tarde, en las inme­diaciones de la colonia Loma Dorada, también en Tonalá, se aseguró una camioneta Su­burban abandonada relaciona­da con homicidio.

Por último, a la Cruz Ver­de Planetario arribó un hom­bre herido de bala, el lesiona­do vestía ropas camufladas y llevaba entre sus pertenencias cargadores, al parecer fue al­canzado por las balas durante el ataque donde perdió la vida Sergio Rivas Mejía.

En la zona quedaron alre­dedor de 100 casquillos per­cutidos de calibres .223 y 7.62 para AR15 y AK47.