Por Francisco Andalón López

Según Enrique Alfaro se espera llegar “hasta las últimas consecuencias” en la investigación del boquete financiero en la SSJ durante el tiempo que Antonio Cruces Mada dirigió la institución: “Desde mi posición me parece que tendría que acabar en cárcel, entonces no es un asunto menor, pero yo no soy fiscal, yo soy gobernador”, se lanzó el mandatario/Foto: Francisco Tapia

Según Enrique Alfaro se espera llegar “hasta las últimas consecuencias” en la investigación del boquete financiero en la SSJ durante el tiempo que Antonio Cruces Mada dirigió la institución: “Desde mi posición me parece que tendría que acabar en cárcel, entonces no es un asunto menor, pero yo no soy fiscal, yo soy gobernador”, se lanzó el mandatario/Foto: Francisco Tapia

El desfalco que dejó la pasada administración en la Secretaría de Salud de Jalisco (SSJ) podría llegar a los ocho mil millones de pesos, asegu­ró Enrique Alfaro Ramírez, gobernador del estado, aun­que por lo pronto, se ha acre­ditado un daño al erario por 605 millones, de ahí que ya se haya interpuesto una denun­cia penal en contra de quien resulte responsable ante la Fiscalía Anticorrupción.

Según el mandatario esta­tal, se espera se llegue hasta las últimas consecuencias en esta investigación de la que, por el periodo en que se re­gistró el boquete financiero, le tocaría a Antonio Cruces Mada enfrentar este desfalco.

“Desde mi posición me parece que tendría que acabar en cárcel, entonces no es un asunto menor, pero yo no soy fiscal, yo soy gobernador”.

“¿Qué espero yo? Que la Fiscalía Anticorrupción cum­pla con su trabajo y que en ese caso y en todos los demás que estamos denunciando porque son muchos, contra muchos funcionarios, aquí no hay consigna contra nadie, no es un ánimo personal contra el señor Cruces es contra aquel funcionario que haya come­tido un ilícito en el ejercicio de su responsabilidad, yo sí espero, confío en que acaben en la cárcel”

En este sentido, se pronun­ció porque todo aquel funcio­nario o ex funcionario que haya cometido alguna irregu­laridad sea investigado y en caso de resultar responsable que caiga todo el peso de la ley sobre éste, sin importar que implique que tenga que pasar un tiempo tras las rejas para resarcir el daño que co­metió.

“Me encantaría que cual­quier funcionario, no él en específico, que cualquier fun­cionario que hizo lo que hizo ese funcionario, acabara en la cárcel, pero hay que decirle a los ciudadanos, no me pidan que yo diga que si me com­prometo a algo que no está en mis funciones constituciona­les como gobernador, el go­bernador no mete a la cárcel a nadie, el gobernador presenta las denuncias para que las ins­tancias encargadas de la pro­curación de la justicia hagan su trabajo”.

Entre las irregularidades se encuentra el contar con pa­sivos contingentes por más de 200 millones a proveedores; casi 40 millones de pesos por omisión en cobro de contra­tos; laudos por cerca de ocho millones; 30 obras inconclu­sas con un monto de 790 mi­llones; 117 cuentas bancarias activas, cuando únicamente se reportaron 70 en la entre­ga-recepción.

“La Contraloría está le­vantando actas de sitio de cada obra y encontrando que en muchas se había reportado como concluida y no lo esta­ba, entonces ese es el primer elemento para trabajar con los órganos fiscalizadores federa­les y poder trabajar con ellos y que estos desemboquen, si es el caso, en procesos resar­citorios”, detalló Teresa Brito, contralora del estado.

Por su parte, Fernando Pe­tersen Aranguren, actual se­cretario de Salud, indicó que se han podido solventar al­gunas deficiencias más apre­miantes, como el desabasto de medicamentos, que era del 65 por ciento cuando inició esta administración.

“El tema más importante tiene que ver con que encon­tramos un enorme desabasto de medicamentos cuando lle­gamos encontramos un enor­me desabasto de medicamen­tos; al día de hoy podemos decir que tenemos un abasto de medicamentos del 85 por ciento, entonces el primero de los daños al no tener el dinero primero era en la compra de medicamentos”.