Por eso no rompen círculo vicioso: Francisco Jiménez Reynoso

Deben ser las mismas autoridades quienes repongan lo perdidio al ciudadano, pues no garantizan seguridad pública, fomentando los robos y la impunidad, criticó especialista 

Por Rafael Hernández Guízar

Francisco Jiménez Reynoso, doctor en derecho constitucional, señaló que el robo de autopartes, incluso tan caras como las computadores de vehículo, debe ser pagado por las autoridades, ya que están inmersos en la ejecución de los delitos: “Están los peones, luego los líderes que organizan a estos delincuentes, y después autoridades que pueden estar a nivel municipal o estatal; obviamente se reparten dinero”/Foto: Cortesía

Francisco Jiménez Reynoso, doctor en derecho constitucional, señaló que el robo de autopartes, incluso tan caras como las computadores de vehículo, debe ser pagado por las autoridades, ya que están inmersos en la ejecución de los delitos: “Están los peones, luego los líderes que organizan a estos delincuentes, y después autoridades que pueden estar a nivel municipal o estatal; obviamente se reparten dinero”/Foto: Cortesía

Que los ciudadanos demanden al gobierno del estado cuando sean víctimas de un delito, sentenció ayer Francisco Jiménez Reynoso, investigador de la UdeG, ante el incremento de robos de computadoras en la ciudad.

El también doctor en derecho constitucional recordó que ante el incremento de robos de autopartes y muy concretamente de computadoras de vehículos, la ciudadanía no está sola y no debe enfrentar por sí misma el problema, sino que debe demandar a los gobiernos municipales para que estos paguen para reponerles sus partes, ante el “incremento exponencial de robo de computadoras” que se da en toda la zona metropolitana.

“Claro, no sólo les deben de pagar las partes, esto es lo que les hayan robado, sino los daños y perjuicios, el daño moral que hayan recibido por la falta de sus cosas, porque se configura sin dudarlo, recordemos que esto puede darse cuando por un acto de la autoridad se causa un perjuicio a la esfera personal, y para esto recordemos que precisamente tienen las personas un año para poder demandar”, sentenció.

Se trata, dijo, del cumplimiento de un derecho de la ciudadanía ante las deficiencias que tengan las autoridades en la prestación de servicios; en el caso de Jalisco y sus municipios, recordó Jiménez Reynoso que hay una ley local, pero que incluso, cuando los daños se producen por autoridades federales, existe igualmente una ley de aplicación nacional.

Y es que en lo que se refiere a Guadalajara como zona metropolitana, según el académico, el robo de autopartes se ha transformado, llegando así a la nueva modalidad, el robo de computadoras de automóviles, lo que dijo, causa un daño patrimonial mucho mayor.

“Todos los días vemos carros y camionetas sin llanta de refacción, vehículos de lujo a los que les faltan las polveras, las calaveras, los faros, las fascias y molduras; aunado a esto, hace unos ocho años se puso de moda el robo de baterías (acumulsdores) y hubo una fiebre que no les daban más de 200 pesos a los que cometían los robos. Esto evolucionó porque en 2016 hubo 10 denuncias de robo de computadoras de vehículos, sólo 10, en un año, en el 2017, hubo 500 denuncias presentadas, alrededor del mil por ciento de incremento, y qué quiere decir esto, pues que ahí estaba el negocio de todos los involucrados”, dijo.

“¿Y por qué hay un disparo exponencial en este rubro, el robo de computadoras?, porque en primer lugar su costo de estas es de entre 20 y 60 mil pesos. Obviamente que por una computadora todos ganan más, desde los que están abajo en la pirámide a los que les pueden dar entre 2 y 4 mil pesos dependiendo el modelo y hasta 15 mil pesos cuando llega a costar 60 mil pesos, todo esto es un círculo vicioso donde participan muchas manos, pero también tiene responsabilidad la sociedad porque hay oferta y hay demanda, esto es que si al ciudadano le roban la computadora, pues algunos van a ciertos lugares donde ya sabemos que en lugar de comprar las computadoras en 60 mil nos va a costar entre 10 y 15 mil pesos”, agregó.

–¿Y qué debe hacer la gente, doctor? Porque si no la compran ahí se van a quedar sin carro.

–Esa es la parte que vamos a ver, porque en el estado dicen que están combatiendo desde hace tiempo esto, con sus retenes, con operativos pero en las calles todo sigue igual. Esto se da porque hay círculos viciosos en donde aprovecha el delincuente que el ciudadano no quiere pagar en una agencia y cuál va a comprar, pues la de algún amigo o vecino quizá que igual se las robaron o incluso puede comprar la suya, porque hay registros de que ha pasado.

–¿Y qué esto no le toca al policía municipal?

–Directamente. Las policías que se encargan de prevenir la comisión de delitos son las municipales y ellas son las que deberían de estar más activas para evitar que se siga multiplicando esto.

Francisco Jiménez fue contundente, estos problemas deben ser pagados por las autoridades ya que están “indiscutiblemente” inmersos en la ejecución de los delitos: “Están los peones, luego los líderes que organizan a estos delincuentes y después, autoridades que pueden estar a nivel municipal o estatal, incluso que obviamente se reparten dinero”.

Por ello, recordó que es importante que en caso de que una persona sea víctima de un delito como este, debe primero reunir la mayor cantidad de pruebas que se tengan para hacer la reclamación a la autoridad, en este caso, el ayuntamiento que se trate, en caso de no proceder la segunda opción sería acudir al Tribunal Administrativo donde con la ayuda de un abogado puede echarse a andar un juicio para demandar dicha reclamación.