Para restablecer la confianza ciudadana

La relaciones entre po­deres de gobierno en un es­tado presidencial deben de estar diseñadas con el ánimo de buscar un equilibrio, de modo que ninguno predo­mine sobre los otros, ya sea el Ejecutivo, Legislativo o Judicial, afirmaron especia­listas que participaron en el Quinto Coloquio de Invierno de la Red de Políticas Pú­blicas, que tiene como tema central la “Refundación de Jalisco”.

“La relación entre los po­deres tiene que ser muy co­ordinada y con respeto entre ellos. No deben ser estructu­ras esféricas apartadas unas de otras”, declaró la acadé­mica del CUCSH, maestra Patricia Campos González, en el panel “Relaciones en­tre los poderes públicos del Estado de Jalisco”, en la Sala de Toma de Decisiones, del Centro Universitario de Ciencias Económico Admi­nistrativas (CUCEA).

El encargado del Obser­vatorio Legislativo del ITE­SO, doctor Alberto Bayar­do Pérez Arce, enfatizó la importancia de recuperar la confianza de la sociedad en su sistema democrático. “En el caso de Jalisco se está ago­tando, porque no suscita ese respaldo a las autoridades”.

Para restaurar esa con­fianza hay que superar la dis­crecionalidad en el ejercicio de los poderes públicos, que deben estar al servicio de la población y no al servicio de intereses particulares de quienes ejercen la función pública. Una manera de lo­grarlo es mediante el equili­brio de poderes.

Los tres poderes deben de estar entrelazados, coordina­dos y mutuamente sujetados, y que entre ellos se contro­len, añadió el Presidente de El Colegio de Jalisco y aca­démico del CUCSH, doctor Javier Hurtado González.

Es un error considerar que en un sistema presidencial pueda haber poderes autóno­mos e independientes, como suele entender la Suprema Corte de Justicia de la Na­ción, dijo.

“Eso no es cierto, y es un ardid político. Ni en la Cons­titución, ni en la ley existe la disposición de que el Po­der Judicial sea autónomo de los otros poderes. Un Poder Judicial autónomo en un sis­tema presidencial de gobier­no es un sinsentido. No hay poderes autónomos e inde­pendientes. Esa idea la vende el Poder Judicial para seguir percibiendo los sueldos que cobra, y hay diputados que les hacen caso y lo toleran”, enfatizó.

Medidas de control

Como medidas de control de los poderes, Hurtado Gon­zález señaló la necesidad de crear un Tribunal de Cuentas, ya que el órgano que audite a los poderes no puede pertene­cer a ninguno de éstos, y suele suceder que el Legislativo au­dita, pero no a sí mismo, y por eso hace lo que quiere.

Se pronunció por la creación de la figura de Ga­binetes sombra, semejante a la que hay en Reino Unido, que está compuesto por un grupo de parlamentarios de la oposición. Tiene como objetivo criticar y fiscalizar las políticas y acciones gu­bernamentales.

Resaltó la importancia de que haya informes trimestra­les de gobierno, en lugar de esperar un informe anual. Y manifestó su convicción de que el Poder Ejecutivo debe tener la facultad de formular el presupuesto de egresos de los poderes Legislativo y el Judicial, y no convertirse en una oficina de trámites de lo que dispongan estos dos poderes.

En consecuencia, se evita­ría lo que actualmente ocurre: los magistrados del Supremo Tribunal de Justicia del Esta­do suelen cobrar más que el gobernador y el presidente de la República, cuando está prohibido por las constitu­ciones local y federal.

En pos de un Congreso Constituyente

El Secretario General de Gobierno de Jalisco, Enrique Ibarra Pedroza, se pronunció por un ejercicio de revisión de los poderes públicos con la participación ciudadana en cuanto al rumbo que debe de tomar Jalisco.

Señaló que los poderes públicos están reprobados por parte de la sociedad. No se puede pensar en un ejer­cicio entre poderes públicos si no se cuenta con la parti­cipación ciudadana. Ésta es fundamental.

Resaltó la importancia de construir un nuevo pacto so­cial en Jalisco y una nueva Constitución, previa convo­catoria de un Congreso Cons­tituyente, el cual se propone que sea conformado por di­putados, senadores, represen­tantes de los poderes Ejecu­tivo y Judicial, de los veinte distritos electorales del Esta­do, de los pueblos originarios de Jalisco y se integre la pers­pectiva de género.