Es insoportable vivir así, lamentan vecinos del lugar

El problema no son sólo los fétidos aromas que despide el lugar, puesto que se estima que parte de los desechos son enviados a través del desagüe a un arroyo que se encuentra cerca, por lo que el agua también se contamina

Por Francisco Andalón López

No hay fecha para el cambio del rastro municipal de Tonalá a las nuevas instalaciones; mientras esto ocurre, los habitantes que viven cerca del lugar deben padecer por el fuerte hedor a puerco en el ambiente, debido a un deficiente aseo en el sitio/Fotos: Francisco Tapia

No hay fecha para el cambio del rastro municipal de Tonalá a las nuevas instalaciones; mientras esto ocurre, los habitantes que viven cerca del lugar deben padecer por el fuerte hedor a puerco en el ambiente, debido a un deficiente aseo en el sitio/Fotos: Francisco Tapia

Vecinos del rastro de Tonalá tienen que soportar todos los días olores fétidos que salen de este lugar que se dedica a destazar animales para el consumo de su carne y aparentemente no se tiene el cuidado adecuado para que con higiene se evite esta situación, consideraron algunos habitantes de la zona.

“Es un problema que viene acarreándose desde hace mucho tiempo aquí en este lugar, a los vecinos de aquí nos toca tener olores fétidos y más en estos tiempos y desde que inició la presente administración como que se ha perdido el tiempo en lo que viene siendo el área donde guardan el ganado, los chiqueros, huele exageradamente a puerco estos días, no sé, a lo mejor no lo están lavando como debe de ser”, de acuerdo con José Pérez García.

“Los olores son muy fuertes, porque no tienen el aseo que deben de tener, los desechos cuando los sacan los arrojan por la calle, los olores son muy fuertes más ahorita en esta temporada y cuando llegan las lluvias, de hecho hay un desembocadero en el drenaje en un arroyo que está hacia El Vado y ahí salen hasta la sangre y las vísceras de los animales”, consideró María García.

Este problema ha ido más allá del punto, puesto que se estima que parte de los desechos son enviados a través del desagüe a un arroyo que se encuentra cerca, por lo que el agua también luce contaminada.

“Hay un arroyo allá donde se filtra parte de la sangre, pero desechos no me ha tocado ver, malos olores sí (me ha tocado padecer), desgraciadamente son malos olores, mucho a puerco principalmente”, según el vecino.

Otro problema que se presenta es que la fauna nociva ya forma parte de la comunidad, tal es el caso de las ratas, que le han perdido el miedo a las personas y hasta en la administración del inmueble han optado por alimentarlas para que no los molesten.

“Pasa unos por las noches y corre uno, brinca uno porque salen las ratas entre los pies y las mismas personas que trabajan en las oficinas nos han dicho que ya hasta las alimentan porque tienen miedo a que se les acerquen, o sea no es que inventemos”.

Aunado a estos problemas de salud, se tiene la complicación de que quienes acuden al rastro a hacer negocios se estacionan en las calles aledañas, sin importar que pongan en riesgo a los peatones que por ahí transitan, tal es el caso de niños estudiantes de las escuelas de la zona.

“Llegan y estacionan sus camionetas donde sea y si se fija en la acera de enfrente no tiene banqueta y los niños de las escuelas pasan por el arroyo de la calle porque ellos se estacionan a los dos lados, entonces el problema sí es muy fuerte y no nada más lo tengo yo, lo tenemos todos los vecinos de alrededor”.

Ante estos problemas, han exigido soluciones, pero lo que les han respondido es que ya está próxima la construcción del nuevo rastro, pero no les han dicho cuándo migrará de este sitio.