Pese a que hay acuerdo ante juzgado de Tizapán: Ana Bertha Arellano

Después de unos cuantos pagos ya no continuó, pese a tener las letras con las que se comprobaría que había un incumplimiento; por el contrario, llegaron amenazas de este hombre que dice tener a un pariente poderoso y a todo un séquito de gente armada que puede actuar en contra de la mujer

Por Francisco Andalón López

El dinero que por muchos años logró juntar Ana Bertha Arellano y que prestó serviría para que sus hijos no tuvieran complicaciones y lograran sus sueños, pero ahora están a punto de verlos rotos por un abusivo que no quiso cumplir con sus pagos y que está dispuesto a acabar con una o varias vidas/Foto: Francisco Tapia

El dinero que por muchos años logró juntar Ana Bertha Arellano y que prestó serviría para que sus hijos no tuvieran complicaciones y lograran sus sueños, pero ahora están a punto de verlos rotos por un abusivo que no quiso cumplir con sus pagos y que está dispuesto a acabar con una o varias vidas/Foto: Francisco Tapia

Ana Bertha Arellano pre­suntamente ha sido amena­zada de muerte por Armando Buenrostro, quien le debe 100 mil pesos y pese a que supuestamente habían llega­do a un convenio de pago en el sistema judicial que se ubi­ca en el municipio de Tizapán El Alto, no se respetó y ahora esta mujer ha quedado en to­tal indefensión, según denun­ció ante Página 24.

En entrevista, esta mujer que es madre soltera, que cuenta con dos hijos estu­diantes, uno de 22 y una de 18 años, indicó que tras el in­cumplimiento de pago acudió con Alicia González, quien se identifica como ‘juez menor’ en su municipio y se llegó a un convenio para que el dine­ro que prestó de buena fe le fuera regresado.

“El señor me iba a dar dos mil pesos cada mes, cosa que el señor no cumplió; la señora Alicia González dijo que si él no cumplía con el convenio pactado se iba ir a juicio, cosa que nunca se hizo, me arribé después con Alicia, la juez y después fui y lo denuncié a la (Ciudad) Judicial y pues ahí dijeron que no podían hacer nada”.

Pero después de unos cuantos pagos ya no conti­nuó, pese a tener las letras con las que se comprobaría que había un incumplimiento; por el contrario, llegaron ame­nazas de este hombre que dice tener a un pariente poderoso y a todo un séquito de gente armada que puede actuar en contra de la mujer, a quien ya amagaron con una pistola.

“Me echó por ahí a un mentado ‘Pajas’ y me amena­zaron con una pistola y esto pos yo lo estoy hablando aho­rita aquí, pero tengo miedo la verdad, tengo mucho miedo por mis hijos, porque pues yo mis hijos están estudiando fuera”.

Esta mujer pretendió con­tinuar por la vía legal este pro­blema, pero en vez de obtener una respuesta, en el poder ju­dicial de su comunidad le han dicho que nada se puede hacer en contra de esta persona y ni siquiera le recomendaron in­terponer alguna denuncia por la vía civil para que se pueda actuar en contra de Armando Buenrostro.

“Esta persona se siente se­guro según porque su pariente es poderoso y su pariente esto y su pariente lo otro, pues yo le dije, pues vamos a ver pues ante la ley cómo nos acomo­damos, pero yo acudí como le dijo a la Judicial en Tizapán, citaron al señor y aceptó que me debe el dinero pero ahí dijeron que no podía hacer nada, que porque él ya había hablado con Alicia la juez y que ya le había dicho Alicia la juez que ya no iba a pagar”.

Ahora teme que cuando sus hijos vayan a visitarla, porque sus estudios los rea­lizan en otra parte, puedan matarlos para cumplir con la amenaza que ya le hicieron y por la incompetencia del po­der judicial para actuar contra esta persona que se siente un ‘matón’.

“Incluso hubo amenazas a mi persona por este dinero que esta persona me adeuda, él me amenazó, me dijo que si seguía cobrándole que iba a llamarle a no sé quién por ahí para que me calmara, que porque yo no era nada, yo no era nadie y que esa persona ya tenía ubicados hasta a mis hijos porque yo soy madre soltera y trabajo y pues la verdad sí me asus­té, porque me asusté y ya no he cobrado esto”.

Para que sus hijos puedan estudiar Ana Bertha Arellano vende nopal picado, verdura, ropa y calzado de segunda y el dinero que logró juntar y que le prestó a Armando Bu­enrostro serviría para que sus hijos no tuvieran complica­ciones y lograran sus sueños, pero ahora están a punto de verlos resquebrajados por un abusivo que no quiso cum­plir con sus pagos y que está dispuesto a acabar con una o varias vidas por 100 mil pesos que adeuda.