Y eso que había convenio con el gobierno del estado
Supuestamente las puertas del recinto legislativo estarían abiertas para todos los ciudadanos; una mujer fue a pedir apoyo respecto de unos arrendatarios abusivos, pero en ninguna oficina de diputados quisieron orientarla
Por Francisco Andalón López

Desde hace 20 años una mujer renta una bodega que era utilizada como caballeriza, en Tizapán el Alto; la habilitó como vivienda pero los dueños se negaron a reducirle de la renta lo invertido en las mejoras; al día de hoy es hostigada por la dueña del lugar y por sus familiares, quienes amagan con echarla/Fotos: Francisco Tapia
Diputados del Congreso del Estado menospreciaron atender a la señora María Guadalupe Cervantes Flores, de 73 años de edad, que vive en la colonia Loma Bonita del municipio de Tizapán El Alto. Desde hace 20 años que renta una bodega que era utilizada como caballeriza y para que las vacas se resguardaran, por lo que su familia se dedicó a adecuarla.
Había quedado con la supuesta dueña del inmueble de que este tipo de trabajos serían descontados de la renta, pero desde entonces se ha mantenido esta “deuda” que pretenden sea pagada hasta con intereses; de lo contrario, existe el amago de que será desalojada con la fuerza policial.
“Como pude yo quité todo lo que había de suciedad y de vacas y de todo ahí, me ayudaron a sacarlo los vecinos, porque en 15 días no alcanzábamos a limpiar nosotros solitos, entonces yo le dije a la señora ‘¿qué es lo que quieres?’. ‘Mira, yo quiero dinero, hayas hecho lo que hayas hecho aquí en la casa, no te voy a perdonar un peso’, entonces yo le dije, ‘mi trabajo mío y de mi hijo y de mi marido, ¿dónde va a quedar, va a quedar estancado en lo que tú tienes?’. Le dije: ‘no, tú eres oportunista y lo que quieres es dinero’”.
La renta a pagar ha estado pactada desde hace muchos años y sin importar que se cumpla a cabalidad, últimamente también los hijos y nietos de la arrendataria han acudido a hostigar a esta mujer y a su esposo, quien tiene 75 años de edad.

Lo único que la señora María Guadalupe Cervantes Flores espera es que alguien se interese por lo que le pasa y la pueda asesorar, porque ella no tiene siquiera dinero para pagar algún abogado que la defienda
“En enero del año pasado les di 7 mil pesos de dinero que me ayudaron a juntar de a poco, porque ellos querían supuestamente el dinero y si no voy para fuera, ahora me tienen amenazada que si no les doy el dinero que me piden, me desalojan y me echan mis cosas a la calle; me piden que les dé 14 mil pesos, porque ya es mucho”.
Por lo anterior es que acudió al Congreso del Estado en busca de cuando menos una asesoría por parte de algún diputado o de parte de su equipo de trabajo, pero nadie quiso atenderla bajo el pretexto de que son temas que no les corresponde tratar.
“Yo tengo tres nietos a mi cargo de chicos y hasta ahorita los tengo, que yo, ¿a dónde me voy con mis hijos, con mi marido que ya no puede trabajar, yo ya no puedo trabajar. Yo les digo que por favor si me pueden ayudar, ayúdenme, porque no crea, ya van dos infartos que me pegan, a causa de esos atracos que me llegan, dos infartos, yo no tengo dinero para cada rato tener que estar yendo al doctor”.
Ahora lo único que espera es que alguien se interese por lo que le pasa y la pueda asesorar, porque ella no tiene siquiera dinero para pagar algún abogado que la defienda.
