El problema se globalizó, expone funcionaria de EU

La trata de personas es la segunda actividad ilícita más rentable en el mundo, después del narcotráfico, afirmó la experta en Programas de Contraterrorismo Financiero, del Departamento de Estado de Estados Unidos (EU), doctora Celina Realuyo.

En el Paraninfo Enrique Díaz de León, Realuyo impartió la conferencia “Inteligencia financiera”, dentro del Curso Especializado en Derechos Humanos e Inteligencia para Altos Funcionarios, previo al segundo Congreso Internacional de Derechos Humanos, Justicia y Migración.

Señaló que la trata de personas es un negocio más seguro para los delincuentes, ya que, por ejemplo, si se introducen a EU dos kilos de cocaína, la penalidad es de 20 años de cárcel, pero si se traslada a dos personas pueden ser de cinco a 10 años de prisión.

Realuyo destacó la necesidad de actualizar el marco legal para que la privación de la libertad llame más la atención.

En el caso de México, muchos de los que contratan “coyotes” en su afán de cruzar a EU, resultan ser víctimas de trata de personas, con retención de su pasaporte y pérdida de su libertad.

En cuanto al narcotráfico, la ponente destacó que éste se globalizó. Las mafias y cárteles que fueron flagelos locales ya se han generalizado en los países, y por eso el problema requiere de una respuesta internacional.

Las drogas afectan a EU, donde hay niños que experimentan con éstas a los 13 años, y en esa nación mueren 300 personas por semana por consumo de heroína. Por lo tanto, se tienen que tomar medidas activas para educar a las próximas generaciones.

Dijo que hay una glorificación de la criminalización a través de películas y series. Las hay enfocadas en cada tipo de delito. Debe de reforzarse la idea de que este material es para diversión, sobre todo entre personas con un bajo nivel educativo.

La corrupción le da oxígeno a los grupos criminales, propiciando un ambiente en el que se pueden burlar de la soberanía y el Estado de derecho de un país.

El crimen organizado se opone a la ciudadanía de un país y del Estado, agregó el investigador de la UNAM, doctor Raúl Benítez Manaut.

El Estado, en una democracia liberal, tiene la obligación de respetar los derechos humanos. El problema es armonizar este respeto con el combate a enemigos o a la delincuencia organizada, que puede estar bien armada.

“Hay que privilegiar la utilización de la inteligencia contra el enemigo, con el fin de evitar al máximo posible el uso de enfrentamientos, armas y mecanismos violatorios de los derechos humanos como tortura” subrayó.

Por su parte, el experto en Inteligencia y Contrainteligencia, quien ha coordinado el Máster en Seguridad Hemisférica en Washington, doctor José Gabriel Paz, habló de la inteligencia estratégica, que implica el conocimiento sistematizado y que tiene como propósito suministrar un marco de referencia para la toma de decisiones; señaló que la aplicación de ésta puede llevar a grandes éxitos y resultados como país, así como también a grandes errores. Todo depende de la buena o mala formación del personal especializado que tiene que sacar adelante las complejas tareas de la inteligencia. Entonces, no puede quedar en manos de personas que no tengan la suficiente formación.