“No nos dejan pasar”, lamentan usuarios en Marcelino García Barragán
También son automovilistas y motociclistas quienes se ponen deliberadamente en el lugar que no les corresponde; exigen respeto a su carril
Por Rafael Hernández Guízar

Si bien al momento los carros que se estacionan son constantes y afectan la circulación de bicicletas, destaca también la falta de conciencia de algunos ciclistas quienes al llegar a los parabuses, donde se une el paso de la bicicleta con el abordaje del camión urbano, estos sigue nde paso, sin ceder el paso a los peatones/Foto: Archivo Página 24
Usuarios de la ciclovía que se ubica por Marcelino García Barragán lamentaron ayer que entre carros y camiones de empresas refresqueros, el carril destinado a ellos quede en muchas ocasiones inutilizable. se trata de carros que se estacionan en el carril destinado al uso exclusivo de la bicicleta y camiones repartidores de empresas refresqueras como Coca-Cola y algunas cervecerías los que impiden que los ciclistas hagan uso de la vía de forma segura.
“Pues sí es una lástima que hagan eso porque estorban y uno se tiene que pasar a la calle y entonces pues ya no tiene caso que haya ciclovía, a mí me sirve mucho esta porque la uso para ir al trabajo, para llevar a mi hijo la escuela, para regresar a la casa, la uso para todo”, dijo Alejandro un ciclista que pasaba por el lugar.
“La verdad que sí la ciclovía está muy bien, vas muy seguro y puedes ir hasta San Pedro sin problema, algo que antes era muy complicado porque a veces te tenías que subir a la banqueta, ahora otra vez a veces hay que subirse porque no falta el que está estorbando y eso es algo que sí sería bueno que estuvieran bien al pendiente los de Tránsito (policías viales) para que los multen”, agregó molesto.
La vía que va desde la Plaza de la Bandera en Guadalajara y llega hasta los Arcos de San Pedro Tlaquepaque, fue un proyecto sumamente cuestionado por los vecinos de colonias como la Unidad Modelo y la Olímpica.
Dentro de las quejas, destacaban que se había quitado espacio para el paso del automóvil y que nadie la utilizaba, algo que constatamos ayer es mentira ya que muchísimos ciclistas pasan por el lugar, ya sea por diversión o necesidad, pero según se desprendió, les permite viajar de forma segura.
Incluso la ciclovía fue sometida a una consulta popular que costó alrededor de un millón de pesos y que finalmente, el resultado –aunque no era vinculante– fue asumido por las autoridades, ya que los ciclistas salieron a votar para pedir su permanencia.
Si bien al momento algunos de los obstáculos como los señalados, es decir, los carros que se estacionan son constantes, destaca también la falta de conciencia de algunos ciclistas al momento de llegar a los parabuses donde se une el paso de la bicicleta con el abordaje del camión urbano, siendo aquí donde los ciclistas debe hacer un alto y ceder el paso a los peatones.
Lo que sí se reclamó a las autoridades estatales fue la falta de bicicletas suficientes que forman parte del programa de bicicleta pública, es decir, pidieron que haya más ciclopuertos que ofrezcan el servicio para la ciudadanía.
