Escasez ya pegó a “sectores económicos”, advierte Alejandro Guzmán

Por Francisco Andalón López

“Toda la actividad económica de Jalisco se ha visto impactada con estas medidas implementadas por el gobierno federal, sobre todo en áreas como transportes, abasto de canasta básica, medicamentos, turismo y el sector agroalimentario”, pues a causa del desabasto de combustibles, el 85 por ciento de las gasolineras están sin servicio/Foto: Francisco Tapia

“Toda la actividad económica de Jalisco se ha visto impactada con estas medidas implementadas por el gobierno federal, sobre todo en áreas como transportes, abasto de canasta básica, medicamentos, turismo y el sector agroalimentario”, pues a causa del desabasto de combustibles, el 85 por ciento de las gasolineras están sin servicio/Foto: Francisco Tapia

El 85 por ciento de gaso­lineras en Jalisco se encuen­tran sin servicio ante la falta de combustible, que presenta un desabasto del 40 por cien­to, de acuerdo con Alejandro Guzmán Larralde, coordina­dor del gabinete económico del gobierno del estado, por­que se han recibido menos de la mitad de los 500 mil litros diarios de gasolina y diésel que se requieren para que la movilidad no motorizada no se detenga.

Más allá de los perjuicios y afectaciones en contra de automovilistas, lo que ha ocu­rrido es que los sectores económicos también se han visto afectados, tal como lo pueden comprobar aquellas personas que se encargan de comprar los productos de la canasta básica, que han incrementado considerablemente sus costos en los últimos días.

“Toda la actividad eco­nómica de Jalisco se ha visto impactada con estas medidas implementadas por el gobier­no federal, sobre todo en áreas como transportes, abasto de canasta básica, medicamentos, turismo y el sector agroali­mentario; tras el inicio de las acciones para combatir el robo de combustible o huachicol, medidas que por cierto apoyan completamente el gobierno del estado, Jalisco ha estado reci­biendo en promedio menos del 50 por ciento del combustible necesario para abastecer la de­manda del estado”.

Una de las esperanzas que se mantenía para que se redujeran estas afectaciones era la apertura del poliducto Salamanca-Gua­dalajara a partir del sábado 19 de enero, pero no pudo realizar por “cuestiones de seguridad” y se prometió que un día después se iniciarían las pruebas, algo que sí se dio.

Lo negativo es que se ha tenido que cerrar en diversos momentos porque se han de­tectado algunas fugas, y en tanto se reparan el combusti­ble no pasa por ahí, por lo que se mantiene la estrategia de mandar pipas, sin que hasta el momento haya funcionado como se esperaba.

“Tras ser informados esta mañana (ayer) por parte de la paraestatal que el ducto fue nue­vamente cerrado, nos acaban de informar hace unos minutos que el ducto reabrió para seguir bombeando los 45 mil barriles prometidos. Es evidente que existe demasiada intermitencia en la operación del ducto, lo cual afecta la certidumbre tanto de la operación logística como de la población”.

“Nos preocupa que un día nos digan una cosa y al otro día cambien la información, mientras los jaliscienses, cuya vida diaria ya está siendo alte­rada de forma notoria, siguen sin saber a ciencia cierta una fecha aproximada de conclu­sión de esta crisis que ya lleva más de tres semanas, y que co­mienza a ser insostenible.