“Ya no le creemos al gobierno”
Ayer reabrieron el ducto Salamanca-Guadalajara, pero sólo por un breve lapso porque se detectó una toma; se dijo que lo abrirán por periodos, y que llevará 20 mil litros de combustible
Por Rafael Hernández Guízar
Que muy difícilmente el suministro de gasolina en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) pueda restablecerse empezando esta semana, dudaron ayer ciudadanos molestos por los ya casi 20 días de desabasto de gasolina.
Y es que el cambio constante de declaraciones entre el gobierno estatal y federales ha causado ya dudas de la ciudadanía que lamenta primero que se haya llegado a esto, y segundo los problemas que se han dado en las distintas estaciones de servicio para poder comprar el combustible.
“Pues eso dicen, que ya a partir del domingo (ayer) que dizque ya iban a abrir los ductos, pues quién sabe, para mí que esto va para largo porque ya tantos días y nomás nada”, dijo uno de los entrevistados en una estación de servicio ubicada en el municipio de Zapopan.
“Otra que también nos da mucha desconfianza es cómo cambian de opinión, porque primero dicen que en unos días, luego que no, que se va a tardar hasta quién sabe cuándo y luego sale Alfaro (Enrique Alfaro, el gobernador de Jalisco) diciendo que se va a tardar unos días más y al día siguiente diciendo que ya que a partir del domingo, pero con poco combustible, entonces quién sabe qué es lo que vaya a pasar, por lo pronto lo que sí es un hecho es que nosotros somos los que pagamos sus chingaderas y no es justo”.
Otro de los entrevistados refirió que se han manejado muchas especulaciones a través de redes sociales, algo que ha causado enfado y desconfianza: “Pues ya no sabemos ni qué pensar, la verdad para mí es algo que ellos mismos, los políticos están causando y lo que van a provocar es que un día por entrar a la gasolinera la gente se mate, porque ya hubo cachetadas en una fila, porque se pelean porque están desesperados y se entiende, hasta parece que lo hacen adrede”.
Y es que aún ayer se apreciaban enormes filas de automóviles en las distintas estaciones de servicio en el municipio de Zapopan, algo que aunque ya se había prometido que se normalizaría, seguía ocurriendo pese a las promesas primero, del gobierno federal, y segundo, de Enrique Alfaro Ramírez, el gobernador de Jalisco.
