Urge que terminen, y que la respeten

Por Rafael Hernández Guízar

Urge que la ciclovía de Ávila Camacho entre Zapopan y Guadalajara sea terminada, aseveraron ciclistas que lamentan que su carril, sea usado por automovilistas para transitar y estacionarse.

Quienes toman esta vía para desplazarse a bordo de su bicicleta o usando el programa de bicicleta pública, se encuentran con un grave obstáculo, los carros y camiones que hacen uso del carril destinado exclusivamente a ellos.

“Es el colmo, no podemos ir tranquilos porque no falta el pendejete (sic) que te va pitando y dices no inventes, si se supone que es ciclovía, y espérate, peor: a veces los camioneros como que piensan que es de uso para ellos porque se van por el carril que es de nosotros y todavía te van echando el camión encima y se encabronan si les dices algo, o sea que debes de dejar que te aplasten para que no se ofusquen, yo la verdad no entiendo”, aseguró José Eduardo Hernández, un ciclista que se mostraba muy molesto porque estuvo a punto de ser arrollado.

“El gobierno os está tomando a todos. Dicen que les importa la movilidad no motorizada pero es una mentira porque ni hay ciclovías suficientes para que te muevas por la ciudad, ni las que hay se conectan, ni hacen las cosas como deben, se gastan el dinero en estupideces como esta, que sí es una ciclovía que necesitamos en serio y que debería de estar terminada pero no, no pusieron los topes, ni bolardos ni nada y bueno, pues el que quiera usarla pues tiene que hacerse a la idea de que hay que aguantar esto”.

Y es que a estos problemas, se agrega que ante el desabasto de gasolina que se ha extendido por todo el país, esta ciclovía termina sirviendo para que los automovilistas estacionen sus carros y quedar a la espera de que les vendan combustible; es así que a lo largo de varias cuadras, los ciclistas deben o viajar encima de la banqueta, o bien por el carril de baja velocidad, a expensas de ser arrollados por algún automovilista o camionero que pase por el sitio; incluso peor, poniendo en riesgo también la integridad de los peatones que van caminando por la banqueta.