Frenará distribución de alimentos, habrá especulación: Salvador Mena

Las afectaciones por falta de combustible en el campo serían en la operación diaria de tractores y vehículos que transportan insumos y personal; la cosecha y distribución; así como el abastecimiento de alimentos a mercados locales, detalló académico de la UdeG

Por Elizabeth Ríos Chavarría

Si la escasez de gasolinas se prolonga más allá de este fin de semana, en Jalisco se corre el riesgo de padecer una crisis en el sector agropecuario, detalló investigador de la UdeG/Foto: Cortesía

Si la escasez de gasolinas se prolonga más allá de este fin de semana, en Jalisco se corre el riesgo de padecer una crisis en el sector agropecuario, detalló investigador de la UdeG/Foto: Cortesía

Si continúa el desabas­to de combustible en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) y en algunas ciudades de México, se corre el riesgo de padecer una crisis en el sec­tor agropecuario, advirtió Sal­vador Mena Munguía, direc­tor de la División de Ciencias Agronómicas de la Universi­dad de Guadalajara (UdeG).

El investigador consideró que se podrían registrar efec­tos nocivos en la distribución de alimentos, así como la es­peculación de precios. Como ejemplo de ello, dijo que la distribución del huevo pro­ducido en Tepatitlán hacia la Ciudad de México podría te­ner complicaciones, ya que para la comercialización se emplea diésel.

“Le están batallando mu­cho para cargar combustible; pero de alguna manera están sorteando la situación con la idea de dos o tres días, pero ya van varios; entonces, si se pro­longa más allá de este fin de semana, va a ser complicado, va a haber problemas serios”.

Si bien reconoció que du­rante esta época la actividad agrícola en Jalisco no es muy alta, sí detalló que existen lo­calidades en la zona sur donde se producen berries, lo cual se podría ver afectado.

Como parte de estas posi­bles afectaciones, explicó que desde el campo se podrían presentar en tres vertientes en donde influye el uso del com­bustible: la operación diaria de tractores y vehículos que transportan insumos y perso­nal; la cosecha y distribución; así como el abastecimiento de alimentos a mercados locales. Por ello, recalcó la importan­cia de conocer con precisión las zonas con desabasto a fin de determinar el daño exacto al campo.

“A eso hay que agregarle la especulación; habrá algu­nos casos en los que se van encarecer los productos, y ya no se sabe a ciencia cierta si están afectados por el proceso que estamos viviendo o es una coyotada para especular con los productos”.

Llamó a una vigilancia es­trecha en la situación, pues si bien el gobierno federal insiste en que no hay desabasto por­que sí se dispone del combus­tible, lo cierto es que se está complicando la llegada de la gasolina al consumidor.

Por último, Mena Mun­guía recordó que México no ha desarrollado los biocom­bustibles. Una alternativa era la caña de azúcar, pero no se impulsó porque resultaba más cara y requería más agua. No obstante, reconoció la urgen­cia de pensar en tecnologías más amigables, como los ve­hículos híbridos, sobre todo eléctricos; lograr una produc­ción de bioetanol, a fin de dis­minuir la dependencia de los combustibles fósiles.