Piden milagros y agradecen bendiciones

Miles de personas se acercaron al Santuario de Guadalupe para refrendar su fe, pese a las obras que se realizan en el llamado Paseo Alcalde

Por Francisco Andalón López

“Agradecerle porque tengo un trabajo, tengo mi familia porque puedo salir a cotorrear con mis amigos porque puedo divertirme simplemente la dicha de estar vivo”, dijeron los entrevistados al acercarse al Santuario de la Guadalupana en el centro tapatío/Foto: Francisco Tapia

“Agradecerle porque tengo un trabajo, tengo mi familia porque puedo salir a cotorrear con mis amigos porque puedo divertirme simplemente la dicha de estar vivo”, dijeron los entrevistados al acercarse al Santuario de la Guadalupana en el centro tapatío/Foto: Francisco Tapia

Miles de feligreses acudieron al Santuario de Guadalupe, que se ubica sobre Avenida Alcalde, entre Juan Álvarez y Herrera y Cairo, para dar gracias a la Virgen por los dones recibidos aunque también hubo quienes llegaron a pedir milagros y bendiciones para sus seres queridos y aprovecharon para que la madre de Cristo interceda por sus necesidades.

“Yo tuve una cirugía en mis piernas. No me podía aliviar y gracias a Dios estoy de pie. Hace nueve meses me hicieron una cirugía en mi rodilla y parecía que no quería quedar, pero gracias a Dios ya hasta el bastón dejé. No correr, pero caminar ya puedo gracias a la virgen y a mi padre Dios”, señaló Rocío.

“Yo desde chiquito, desde bebé mi mamá me traía y a mí me gusta mucho venir porque siempre he sido muy devoto. Siempre he creído en la Virgen de Guadalupe me gusta mucho venir a rezarle a pedirle por mi familia que agradecerle… pues agradecerle porque tengo un trabajo, tengo mi familia porque puedo salir a cotorrear con mis amigos, porque puedo divertirme, simplemente la dicha de estar vivo”, consideró Rodrigo.

“Pues pedimos por todas las familias de aquí de Guadalajara, cada año, cada año venimos aquí a visitarla”, indicó Isabel, quien aseguró que junto con toda su familia se mantienen fieles a la virgen de Guadalupe.

“Pues pido por la salud de la familia, más que nada, eso es lo único que se le pide a la Virgencita cada año. Ya es una tradición que tenemos la familia, todos aquí ya de venir a visitar a la Reina”, indicó Ignacio.

Este año, más de 10 mil personas se dieron cita a esta zona, en la que todavía no se puede pasar sin complicación alguna, puesto que prevalecen cierres parciales en la explanada, así como en los accesos a lo que será la estación Santuario de la Línea 3 del tren ligero y que según las autoridades pasadas, estas obras forman parte del cinco por ciento que faltaba por concluirse.

Se espera que para 2019, en esta zona ya no existan obras y que la línea 3 del tren ligero esté funcionando para que la gente tenga otra alternativa para llegar a este lugar que se ha convertido en una tradición religiosa a lo largo de los años.

La aparición de la Virgen en su advocación de Guadalupe en el año de 1531 en las faldas del cerro del Tepeyac, en donde se han edificado varias Catedrales y Basílicas y desde entonces, esta devoción ha ido en aumento en las nuevas generaciones, de ahí que a los menores de edad se les vista de indígenas y/o “Juan Diegos”.