Invitados y acarreados colapsaron el centro tapatío
Indignó a los ciudadanos que trataban de pasar por la zona el megaoperativo policiaco y de cercos que se implementó para el primer día de gobierno del emecista Enrique Alfaro
Por Francisco Andalón López

En esta parte de la ciudad se respiró la tranquilidad por las vallas que cerraban el paso a todo aquel que no fuera invitado o “simpatizante” del nuevo gobernador; decenas de patrullas vigilaban el lugar, en tanto que a pasos de ahí se vivía tremendo caos vial/Fotos: Francisco Tapia
Un caos, fue lo que se vivió ayer en el primer cuadro de Guadalajara por la toma de protesta de Enrique Alfaro Ramírez como gobernador en el Congreso del Estado y para emitir su primer mensaje a la ciudadanía posterior a haber hecho su juramento frente a los legisladores de todas las bancadas e invitados especiales.
Calles como Liceo, Belén, Pino Suárez, Independencia y los carriles de superficie de avenida Hidalgo fueron cerrados a la circulación de vehículos, por lo que los automovilistas que se dirigieron a este punto o que tenían que pasar por ahí, fueron obligados a buscar rutas alternas que estaban congestionadas.
“Yo entiendo que se trate de un operativo de seguridad por la toma de protesta de nuestro gobernador, ¿pero la seguridad para quién es, para ellos o para nosotros?”, cuestionó un automovilista molesto por el tráfico.
“No avisaron con tiempo de los cierres viales; imagínese que yo llego a Hidalgo y resulta que no puedo pasar por arriba y vea cómo está por abajo, nomás no se ve que avancen”, lamentó otra automovilista que tuve que padecer la desesperación de ver cómo los carriles de circulación se redujeron para provocar un caos vial.
Policías del estado y de varios municipios del estado acudieron a prestar sus servicios en las inmediaciones del recinto legislativo, en donde sólo se permitió el paso de invitados especiales que estaban plenamente acreditados, por lo que aquellos que pretendieron acercarse a Alfaro Ramírez tuvieron que esperar a que concluyera la sesión del Congreso.
En el caso de los negocios que se encuentran en las inmediaciones, llamó la atención que permanecieran cerrados, por lo que al platicar de manera informal con algunos de ellos, indicaron que esa fue la indicación que les dieron y que para evitar las pérdidas económicas, hubo el compromiso de la administración entrante para pagarles el día.
Esta es la tercera ocasión que el Congreso del Estado se convierte en un búnker y se impide el libre tránsito en menos de dos meses; el 24 de octubre rindieron protesta quienes se convirtieron en los diputados de la LXII Legislatura y para el 1 de noviembre, tomaron posesión de sus curules, motivo por el cual se tuvieron que tomar algunas medidas, tal como ocurrió ayer.
Aunque la diferencia entre aquellas ocasiones y ésta, es que no fue tan excesiva, ya que ayer las vallas metálicas estaban instaladas a un costado de la banqueta del Palacio Legislativo, en tanto que las veces anteriores se colocaron hasta Plaza de la Liberación.
