Los autores no pueden ser ajenos a su realidad: Gioconda Belli
Por Rafael Hernández Guízar

La escritora nicaragüense Gioconda Belli fue una de las pioneras en abordar temas entonces tabú en la sociedad de su país, como la sexualidad femenina; también fue un ícono de la rebelión sandinista que finalmente logró sacar del poder a Somoza/Foto: Cortesía
Ser escritor es llevar siempre el espíritu inquieto de un guerrillero que no puede ser ajeno a la realidad que le rodea, aseguró Gioconda Belli.
La poetisa y novelista nicaragüense que vivió en carne propia el azote de la dictadura de la familia Somoza que estuvo en el poder por más de 40 años, sostuvo un encuentro con mil jóvenes en el marco de la FIL, donde relató algunas de sus experiencias entre el mundo de las letras y la insurrección.
La escritora relató que cuando ella se decidió a iniciar en el mundo de las letras, no podía dejar de lado la situación que ocurría en Nicaragua con los abusos de poder que se daban sobre todo en contra de los jóvenes, quienes eran sospechosos de cualquier cosa tan sólo por el hecho de ser jóvenes.
“Mi obra siempre se debatía entre esos dos mundos, no podía ser ajena a eso”, dijo en el encuentro.
Aseveró que en alguna ocasión ella colaboró para la toma de una casa de un comandante, finca en la que se celebraba una fiesta y donde había varios familiares de Somoza, y que justo después de eso se lograron ahcer cosas sumamente importantes, como dar a conocer actos deleznables que ocurrían, como “que aventaban a los campesinos desde los helicópteros, pero eso nunca se decía, nunca salía en ningún lado”, dijo.
Gioconda Belli, quien fue una de las pioneras en abordar temas entonces tabú en la sociedad nicaragüense, como la sexualidad femenina, fue también un ícono de la rebelión sandinista que finalmente logró sacar del poder a Somoza.
Entre poesía y autoficción, Gioconda Belli, sigue en un camino que incita a quienes la leen a ver la realidad y no quedarse callados.
