Estamos afiliados pero no traíamos el tarjetón, denuncia la mamá

Fríamente les dijeron que tenían que pagar 773 pesos si querían la consulta, pese a que el papá está dado de alta: Si fuimos al Seguro es porque no teníamos dinero, lamentaron 

Por Rafael Hernández Guízar

Pese a ser un derecho consagrado en la Constitución mexicana, en la Unidad Médica Familiar 178 del IMSS ubicada en avenida Guadalupe le negaron la atención a un niño de tres años que iba grave, esto pese a que su padre está dado de alta en el seguro/Foto: Francisco Tapia

Pese a ser un derecho consagrado en la Constitución mexicana, en la Unidad Médica Familiar 178 del IMSS ubicada en avenida Guadalupe le negaron la atención a un niño de tres años que iba grave, esto pese a que su padre está dado de alta en el seguro/Foto: Francisco Tapia

“Casi se me muere mi hijo y en el IMSS no me quisieron atender”, dijo ayer una muy molesta madre de familia.

Tras notar que su hijo de apenas 3 años de edad respiraba con muchas dificultades, Brenda decidió salir a toda prisa de su casa en el municipio de Zapopan y dirigirse a una clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que estaba más cercana a su domicilio, la Unidad Médica Familiar 178 con domicilio en la avenida Guadalupe, lugar en el que creía que su pequeño que se debatía entre la vida y la muerte podría ser atendido.

Su sorpresa fue que ni a ella ni a su bebé los quisieron recibir; aunque su esposo está asegurado y él mismo acudió junto con ella al nosocomio: por la urgencia no portaban el tarjetón que les acredita como derechohabientes, lo cual fue motivo suficiente para que les dieran la espalda.

“Pues mi esposo llevaba su credencial, la identificación oficial y está asegurado, lo único que tenían que hacer era poner su nombre y buscarlo porque él tiene seguro en su empresa que trabaja, pues no quisieron que porque no tenían internet y que necesitaban a fuerza el número de seguro social, que querían que habláramos a la casa para que alguien nos lo pasara, nomás que en la casa no había nadie, estábamos ahí y con la urgencia de que vieran al bebé porque estaba muy mal, pues no lo quisieron recibir y nos dijeron que teníamos que pagar 773 pesos por una consulta y pues cómo creen, si fuimos al IMSS es porque no teníamos dinero, nos lo hubiéramos llevado a una clínica particular en ese caso”, lamentó.

“Pero se portó muy grosera, me gritó porque le pedí que me diera su nombre, porque le recordé que es servidora pública, entonces a mí me parece que es muy triste que si uno va a esos hospitales primero es porque tenemos derecho porque a mi esposo le están descontando el dinero cada quincena para estar afiliado, porque de ahí se les paga sus sueldos que no es poco y segundo, porque por culpa de esta mujer mi hijo casi se me muere, tuve que ir a una Cruz Verde y no me lo pudieron atender porque ya iba muy mal y tuve que pagar un taxi desde Las Águilas hasta el Hospital Civil y ya allá me lo atendieron pero me quedé sin dinero, ni para regresarme traía y además me recetaron medicinas que no podía pagar, y a mí me da mucho coraje y tristeza porque es mi hijo y si no me hubiera movido se pudo haber muerto ahí esperando a que esa estúpida lo dejara pasar a revisión”.

En entrevista con Página 24, la molesta mujer indicó que fue la noche del domingo, alrededor de las 10 de la noche, cuando acudió a la clínica.

Fue en ese momento cuando dejó en claro que iría no sólo a la Fiscalía General del Estado (FGE) a presentar una denuncia en contra de la “servidora pública”, sino además a la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ) a presentar una queja para que se abra una línea de investigación y se sancione –en caso de ser procedente– a quien negó el servicio médico pese a ser un derecho consagrado en la Constitución mexicana.