“Tiene profundas implicaciones”, explica investigador de la UdeG
El resolutivo que sería publicado para su entrada en vigor, no va acompañado de un diagnóstico que permita evaluar lo que en realidad representa para el país la venta del enervante para fines lúdicos, de acuerdo con doctor en derecho
Por Rafael Hernández Guízar
Que la despenalización de la mariguana con fines lúdicos y recreativos en México traería más perjuicios que beneficios para la sociedad, consideró ayer José Luis Pérez Díaz, académico de la Universidad de Guadalajara (UdeG).
En entrevista con Página 24, el doctor en derecho indicó que aunque se trata de una jurisprudencia emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SJCN), el resolutivo que sería publicado en breve para su entrada en vigor, no va acompañado de un diagnóstico que permita tener una evaluación de lo que podría significar en el país la venta del enervante sin que haya tanta restricciones.
Dijo que no sólo se trata de una nueva interpretación de la ley que debería ser obligatoria para jueces y magistrados, sino que, la resolución de una sala de la misma Suprema Corte, avala sólo el hecho de que al negarse la oportunidad de que una persona acceda a la marihuana se le violen sus derechos humanos, por ejemplo al desarrollo de la personalidad, sin embargo, el gran cuestionamiento, dijo, sería cómo conseguir la semilla para su trabajo.
Y es que al momento, sólo el ex candidato a la presidencia de la República por la vía independiente y ex senador, Armando Ríos Peter, es la única persona en todo el país que ha conseguido una suspensión de la Corte para poder explotar los frutos de la semilla del canabis, para sembrarla y cosecharla, no así para vender lo que de esta florezca.
Aclaró que la semilla debe ser de importación, pero en la resolución de la Corte, no se aclara cómo podría el ciudadano de a pie que desee tener la libertad del consumo y producción en su domicilio pudiese conseguir la semilla o si habría algún autoridad en específico que le dotara de la misma, ni sobre cuál organismo sería el titular de la organización de quienes deberían integrar un padrón especial.
En tanto, resaltó que sólo se habla de la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sagitarios (Cofepris) como un órgano de gobierno que entraría en la parte operativa, no así que fuese esta la encargada de dotar de semilla para la producción casera de planta de mariguana.
Otro de los aspectos es que al momento también existe ya una normatividad respecto a la posesión y transporte del enervante, se trata de la Ley General de Salud que señala que una persona puede traer consigo una dosis máxima de cinco gramos de mariguana siempre que sea adicto, lo cual quizá tendría que ser modificado por la señalada jurisprudencia.
Por cierto que adujo irresponsabilidad en las declaraciones de algunos políticos que se han pronunciado a favor de la despenalización como un nicho de mercado para la iniciativa privada y como una supuesta respuesta a bajar los índices de “violencia” en la entidad.
