Puede devenir en crisis emocionales, aclaran
Por Elizabeth Ríos Chavarría

La desaparición de un miembro de la familia implica fuerte emociones de culpa y tristeza que pueden resultan detonantes para problemas mayores con la pareja y el resto de integrantes del núcleo familiar, explicó José Gutiérrez Rodríguez, encargado de Psicología Básica del CUCS, quien llamó a los afectados a acudir a consulta/Foto: Francisco Tapia
Porque muchas de las veces se hace caso omiso a los síntomas y no se trata debidamente, especialistas en Psicología de la Universidad de Guadalajara (UdeG) invitaron a familiares de personas desaparecidas a tratar su duelo mediante la ayuda que proporciona mencionada casa de estudios.
En el marco de las actividades que realizarán por el Día de Muertos en el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), psicólogos de la UdeG hablaron sobre el duelo suspendido el cual lo sufren familiares de personas desaparecidas. Si bien los síntomas son palpables, señalaron que en este sector se vuelve patológico pues dura años sin que lo sobrelleven de la mejor manera.
Francisco José Gutiérrez Rodríguez, jefe del departamento de Psicología Básica del CUCS, habló de la importancia por llevar los procesos adecuados del desahogo del duelo, por las implicaciones que esto trae a la persona a mediano y largo plazo.
“La pérdida de personas amadas constituye una de las experiencias más dolorosas que una persona pueda pasar. Es vital conocer cómo sobrellevar el duelo. Una persona en duelo puede tener fatiga, cansancio, ansiedad, ideas de depresión, las madres se culpan porque en su rol social de ser cuidadores los hijos desaparecieron, se culpan por haber permitido que salieran o no haber estado en el lugar y aparece un nuevo estado de crisis emocional”.
Al ser recurrentes síntomas como problemas alimenticios, de actitud o personalidad, reiteró la invitación para que familiares se acerquen a los servicios psicológicos que el CUCS ofrece, pues el fenómeno de la desaparición forzada es un problema que por desgracia sigue creciendo.
“La desaparición forzada de personas es una realidad lamentable que va en ascenso en nuestro país. Algunas estadísticas de la Secretaría de Gobernación para el periodo 2005-2017 nos hablan de 5 mil 865 personas desaparecidas; la ONU para un periodo similar hablan de 6 mil; mientras que fundaciones de niños robados y la red de madres hablan de hasta de 45 mil en México desaparecidas, para lo cual el estado de Jalisco ocupa el segundo lugar a nivel nacional con más de 3 mil”.
Por su parte, Martha Catalina Pérez, directora del Centro de Evaluación e Investigación Psicológica del CUCS, llamó a prestar especial atención en niños, pues al ser una situación compleja vivida en la familia, los padres suelen ensimismarse en su dolor y no prestar la adecuada atención para que el menor sobrelleve también la situación.
“Los niños necesitan tener información concisa, apropiada para su edad. Debemos evitar mentirles, ellos necesitan sentir que pueden preguntar sobre los diferentes aspectos que preocupan a los adultos (…). Es importante acompañar, tener esos ritos de apoyo que se dan para poder despedirse de las personas estén o no estén presentes”.
En la actualidad el Centro de Evaluación e Investigación Psicológica, la Clínica de Atención Psicológica para el Bienestar y el Centro de Estudio e Investigación en Psicología Forense, cuentan con programas de atención a víctimas. Por ello, especialistas invitaron a familiares a pedirla, a fin de que recibir ayuda con el duelo.
