Mujeres caminan con miedo y coraje por degenerados
Recientemente, un estudio realizado por ONU Mujeres en Guadalajara reveló una serie de preocupaciones en torno a la vulnerabilidad de las mujeres en la calle, por lo que se espera que los datos sirvan para crear políticas públicas que puedan erradicar el grave problema
Por Francisco Andalón López

De acuerdo con un estudio realizado por ONU Mujeres en Guadalajara, más de la mitad de mujeres han sentido el temor a ser atacada sexualmente; debido al acoso sexual, ocho de cada 10 intenta estar acompañada y una de cada dos ha cambiado sus rutas/Foto: Francisco Andalón López
Molestas, incómodas y con miedo, así es como deja el acoso a las mujeres que son víctimas de estas actitudes, principalmente con palabras soeces, con chiflidos e invitaciones para subirse al carro, de acuerdo con algunos testimonios que fueron compartidos por algunas mujeres con Página 24.
“Se siente horrible, es algo de verdad no deberían hacer, o sea, ofende a las mujeres, por más que lo digan, o sea que sea algo que creen que es positivo, o sea, no queremos que nos estén gritando en la calle y nos gusta estar escuchando, no porque no lo digan vamos a iniciar una conversación con ellos ni mucho menos, así que no lo hagan por favor”, señaló una estudiante de licenciatura que optó por el anonimato.
“Se acercan con el carro y te dicen súbete o cosas así y sientes miedo, la verdad y coraje”, de acuerdo con María, también estudiante de Universidad.
“Pues también, cuando voy caminando pues me dicen cosas, cuando voy en el camión de repente se acercan mucho y pues sí es muy incómodo y pues también no sabes cómo actuar”, describió Ivana, otra estudiante.
Aunque también hay quien considera que un halago podría ser bienvenido, siempre y cuando cumpla con algunas condiciones, como por ejemplo que no sea vulgar y que no tenga nada que ver con las partes íntimas de las mujeres.
“Mire, depende de la cortesía y las palabras, hay gente muy educada que le dice a uno cosas muy corteses y muy bonitas y es un halago y es una diferencia muy grande cuando es una agresión, cuando son soeces, cuando son palabras ofensivas en la privacidad de uno”, señaló Patricia.
De acuerdo con un estudio realizado por ONU Mujeres en Guadalajara, más de la mitad de mujeres han sentido el temor a ser atacadas sexualmente, motivo por el cual ocho de cada 10 intenta estar acompañada y una de cada dos cambió su ruta ante el acoso sexual del que es objeto.
También destaca el que 7.6 por ciento ha dejado de ir a estudiar o trabajar por ser víctima de violencia y un 34 por ciento ha tenido que modificar su forma de vestir para evitar ser víctima de piropos groseros.
Otros datos que arrojó esta encuesta es que el 66 por ciento ha sido mirada morbosamente, al 61 por ciento le dijeron piropos obscenos; al 43.9 por ciento le recargaron el cuerpo con intenciones sexuales; al 30 por ciento la manosearon sin su consentimiento y al 26 por ciento de encuestadas les dieron una nalgada, de ahí que se espera que los resultados sean utilizados para la creación de políticas públicas que puedan erradicar este problema.
