Unos optan por lo clásico; otros por lo ecoamigable…

El hecho de que convivan dos modelos dentro del gremio no quita trabajo a unos o a otros choferes, pues “el sol sale para todos”

Por Francisco Andalón López

Hay quienes prefieren subirse a las calandrias eléctricas por estar contra el maltrato animal, en tanto que otros optan por las tiradas por caballos, al ser más tradicionales y darle un “toque mágico” al viaje/Fotos: Francisco Andalón López

Hay quienes prefieren subirse a las calandrias eléctricas por estar contra el maltrato animal, en tanto que otros optan por las tiradas por caballos, al ser más tradicionales y darle un “toque mágico” al viaje/Fotos: Francisco Andalón López

Turistas dividieron opiniones sobre la puesta en marcha de calandrias eléctricas; por un lado, algunos consideran que es la mejor opción para evitar que los caballos trabajen y con ello se les maltrate, aunque también consideraron que con esta alternativa se rompe en una tradición de antaño.

Por ejemplo, antes había personas que contrataban los servicios de carruaje para una boda, pero ahora que no tienen caballos, se “rompe la ilusión de la novia” y por ello no contratarían una calandria eléctrica, de acuerdo con Mireya, oriunda de la Ciudad de México que llegó a Jalisco para participar en la boda de su sobrina.

“Aparte nosotros estamos viendo las de caballos, aquí mi sobrina se quiere casar y quiere que la lleven en caballo y todo eso; no creo que vaya a querer ir al templo en una calandria eléctrica, lo tradicional es lo mejor, pero también que dure no, no importa que vaya en lo que vaya, que dure el matrimonio”.

Para otros visitantes, como Daniel, lo mejor son las calandrias jaladas con caballos, puesto que hace más agradable la imagen de la ciudad que las calandrias eléctricas.

“Con caballos, más auténtico, caballos, más tradicional, claro, más tradicional”.

De acuerdo con los operadores de las calandrias, aún hay demanda para cualquiera de las dos modalidades y también cuando andan en las calles los que tienen caballos reciben comentarios a favor y en contra y de igual manera pasa con quienes ya han donado sus equinos para migrar a esta nueva modalidad, aunque descartaron que se maltratara a los animales.

“Mucha gente prefiere la de caballo que las eléctricas o una que otra prefiere la eléctrica que por el caballo; pues sí nos dicen que es maltrato animal, pero no es maltrato animal, el caballo no la carga, nomás va tirando”, consideró Miguel, quien apenas tiene ocho meses de haberse convertido en calandriero y quien cuenta con una unidad jalada por caballos.

“Ah, pues es como todo, algunos dicen que dónde está el caballo bromeando, dicen no, qué bien, hay de todo; lógico que sí (hay quienes prefieren las jaladas por caballos), porque son personas mayores que anduvieron a caballo y les gusta lo de caballo, prefieren las de caballo, sí, pero ya la gente joven prefiere las sin caballo, porque dicen pues el maltrato al caballo”, indicó Pedro Gutiérrez, quien tiene 51 años de calandriero.

El miércoles 19 de septiembre se pusieron en marcha otras 10 calandrias eléctricas para un total de 16 que ya transitan por la ciudad, por lo que restan 39 de ser entregadas para la próxima administración.