Señor director:
¡Y vuelve la mula al trigo!
Como cada tres años, de nuevo se repite el despido de centenares de trabajadores del ayuntamiento de El Salto. Las razones son las mismas de siempre, el grupo ganador de la pasada elección por la alcaldía llega con su grupo de nuevos trabajadores, fruto de las negociaciones con los otros partidos de la alianza.
Y como cada tres años de nuevo estaremos viendo como los nuevos llegan sin experiencia a causar infinidad de problemas que estarán afectando a todos los ciudadanos residentes del municipio.
Como la falta del servicio de agua por desconocer el funcionamiento de la red que suministra este vital liquido, como la falta de mantenimiento a las luminarias por desconocer cómo se realiza. En fin, los errores que los novatos cometen por culpa de su inexperiencia.
Hoy han estado llegando a nuestras instalaciones decenas de personas que fueron despedidas por el entrante presidente municipal, Ricardo Santillán, el cual con su inexperiencia en este cargo piensa gobernar como si fuera su negocio particular, tratando los problemas sociales como si fueran tuercas y rondanas, como en su tlapalería.
Como ambientalista y defensor de los derechos humanos, estaré muy atento en el respeto a todos los derechos de esos trabajadores despedidos. Y más aún en la forma en que esta nueva administración enfrenta la problemática ambiental y sanitaria que sufrimos en El Salto.
No estaremos de acuerdo en los pretextos ni en las justificaciones de novatadas. Estaremos exigiendo un gobierno valiente y con vergüenza, pues no dejaremos de alzar la voz cuando veamos ocurrencias clasemedieras.
El Salto ya está esperando que los gobernantes estén a la altura de los problemas, no con gobernantes que se escuden con la seguridad pública para esconder su ineficiencia. Esperamos que Ricardo Santillán no caiga en la tentación del uso de la fuerza, esperamos que sea inteligente como lo fue su antecesor Marcos Godínez Montes.
Que sepa sumar y no sólo restar. Estaremos muy atentos y al servicio del pueblo.
Atentamente
Raúl Muñoz Delgadillo, del Comité de Defensa Ambiental de El Salto
