“Debilidad institucional”
“Eso no es justicia, eso es barbarie y hay que sancionar a quienes incitan e impulsan este tipo de soluciones”, indicó el ombudsman nacional, Luis Raúl González, de visita en Guadalajara
Por Francisco Andalón López

Según González Pérez, dentro de un mes se presentará un estudio de la CNDH sobre los linchamientos en el país y las medidas para evitar que este tipo de sucesos se repita/Foto: Francisco Andalón López
El linchamiento de personas presuntamente por ser delincuentes es una barbarie que demuestra la falta de capacidad de las autoridades para responder a las demandas de la ciudadanía, consideró Luis Raúl González Pérez, presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), quien ayer visitó Jalisco para participar en la Segunda Asamblea Ordinaria de la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia (Conatrib).
“Hemos reprochado y condenado la justicia por propia mano, no podemos perseguir conductas presuntamente y a veces ni siquiera son conductas ilícitas pretendiendo hacer justicia por propia mano (…) eso no es justicia, eso es barbarie y hay que sancionar a quienes incitan e impulsan este tipo de soluciones, pero también hay que corregir las debilidades institucionales (…) Sí hay que condenar la debilidad institucional de que no haya sistemas de procuración de justicia, que no haya fiscalías autónomas”, sentenció.
El ombudsman nacional lamentó que en el estado de Puebla no se haya actuado adecuadamente para evitar la justicia por propia mano, pese a que desde el 18 de enero de este año, cuando se emitió la recomendación por la muerte de dos encuestadores en el municipio de Ajalpan, no se han tomado las medidas requeridas para la protección de las víctimas.
“Inocentes o culpables, los culpables tienen que enfrentarse a procesos penales, los inocentes tenemos que tener la certeza de que vivimos en un estado de derecho, por eso, esa desesperación no debe traducirse en conductas ilícitas”.
Desprendida de esta omisión, es por lo que dos campesinos, presuntamente inocentes, fueron linchados el pasado miércoles en el municipio de Acatlán de Osorio, en Puebla, luego de ser acusados de “roba chicos”, sin que la policía municipal, cuando los detuvo, pidiera el auxilio de otras corporaciones municipales o de la policía estatal para su resguardo.
Tras la recomendación, se generó un protocolo en el que se establecían estas medidas, de que cuando se acercara una turba para atentar contra algún detenido, se tendrían que pedir refuerzos a las policías municipales de los alrededores, así como al estado, pero esto no se aplicó y del hecho se informó hasta tres horas después de ocurrido.
Según González Pérez, dentro de un mes se presentará un estudio de la CNDH sobre los linchamientos en el país y las medidas para evitar que este tipo de sucesos se repita, puesto que luego del linchamiento en Puebla, se dio a conocer otro en Santa Ana, municipio de Tula, Hidalgo, cuando un hombre y una mujer fueron quemados vivos por haber sido acusados de ser secuestradores: “Próximamente vamos a emitir un informe, un informe completo sobre lo que está aconteciendo en el tema de los linchamientos, que no son otra cosa más que aplicar pretendida justicia”.
