Clientes rehúyen el lugar, azotado por la delincuencia
Se hacen reportes a las autoridades, a la policía tapatía y las cosas se mantienen como si nada, lamentaron locatarios del lugar, quienes exigen acciones al gobierno municipal
Por Rafael Hernández Guizar
Pescaderías de la calle 34 en Guadalajara sufren los embates de la inseguridad, sus ventas han bajado en cantidades abismales y afectan seriamente su continuidad, aseguraron ayer algunos propietarios.
Tras el aumento de la delincuencia común, protagonizada esencialmente por robos a transeúntes y a negocio, los propietarios de estos negocios indicaron que sus ganancias se han desplazado y lo atribuyen esencialmente a la poca vigilancia.
“Pues sí porque aquí en los alrededores hay muchos robos y la policía pasa muy poco, es más a veces ni se les ve casi”, dijo uno de los propietarios de estos negocios molesto por lo que acontece.
“Pues porque ya se ha reportado pero como si nada pasara, eso es lo malo que se hacen los reportes y que no pasa nada, que sigue la inseguridad y eso pues está mal porque la gente no siente la misma confianza de venir para acá”, siguió el molesto ciudadano.
En los alrededores de este sitio se vive el problema más grave, los robos a persona y cristalazos, pérdidas materiales que generan según se denunció, una sensación de incomodidad al grado de que muchos prefieren no regresar a este sitio.
El llamado de los comerciantes y vecinos e esta zona fue para su alcalde Enrique Ibarra Pedroza, al que instaron para que se refuerce la seguridad y para que instale algún programa que ayude a todos, tanto locatarios como vecinos, a tener acercamiento con la policía y así, evitar que la delincuencia pulule como al momento sucede.
Por cierto que según varios de los comerciantes, el problema se ha resentido con más fuerza en lo que va del año, ya que en comparación con años anteriores, las ganancias han ido a la baja, lo cual ha redundado también en el despido de algunos empleados y por ende, el cierre del sustento a muchas familias tapatías.
