Por la incapacidad del ayuntamiento, advierten intervención en Residencias del Prado

Por Rafael Hernández Guízar

Vecinos de la colonia tonalteca Residencias del Prado, aseguraron que están hartos de la delincuencia y que ellos mismos tomarán justicia por mano propia, ya que en el ayuntamiento se han mostrado incapaces de atacar la inseguridad.

Tras una denuncia ciudadana que llegó a la redacción de Página 24, acudimos a esta colonia a constatar las molestias de los moradores del sitio, encontramos un alto nivel de hartazgo y un ultimátum de quienes ahí habitan: O actúa la autoridad o ellos mismos tomarán el control de la colonia.

“Y qué más, ni modo de esperar a que los del ayuntamiento hagan lo que les toca, cuánto tiempo más vamos a tener que esperar, ya estamos hasta la madre de que se estén robando las cosas de las casas, que no se pueda ni salir y peor, que no pueda uno ni ir a la tienda ni nada por miedo hasta de que levanten a uno de tus hijos o tu esposa, o hasta a uno mismo, qué les vamos a dar si no tenemos a veces ni para comer, entonces como no pueden, pues vamos nosotros a hacernos cargo, así de fácil”, dijo uno de los molestos vecinos quien pidió anonimato por temor a represalias.

Fue justo en esta colonia donde el año pasado los vecinos colocaron mantas en las que se nombraban como “Rancho sin autoridad”, y donde había advertencias a los rateros como: “Si robas aquí no vamos a llamarle a la policía, nosotros mismos nos vamos a hacer cargo de ti”. Advertencias que les valió a los vecinos un tiempo para que dejara de haber problemas, lo que al momento ha cambiado.

“Pues ya están igual, entonces a cumplir las amenazas, no hay de otra”, siguió el afectado.

Además de los tradicionales robos que son el azote de los vecinos, se trata también de la comisión de delitos como la privación ilegal de la libertad, es decir, los “levantotes” lo que al momento ha robado la tranquilidad de la comunidad.

A esto se suma la pésima calidad de los servicios públicos, como el alumbrado, la calidad de los pavimentos y la falta de patrullaje, al menos el adecuado o suficiente para que los vecinos consideren que hay presencia de las autoridades que ayude a aminorar la comisión de delitos.